APRENDIENDO SOBRE DISCIPULADO (Mateo 10:1-4)

Hoy en día existe un sinfín de libros, manuales, talleres y programas que tienen que ver con discipulado. Desde el discipulado a nuevos convertidos, discipulado a maestros, a jóvnenes, hasta discipulado para personas de la tercera edad. No cabe duda que si un tema se trata tanto, o se escribe tanto al respecto, es porque es relevante. El discipulado es una herramienta que cubre la necesidad de ayudar en el crecimiento espiritual dentro de la iglesia del siglo XXI. Aunque a veces pareciera ser que hablar de discipulado es tratar con un nuevo tema, no es así, porque el discipulado es una actividad educativa y formadora que se ha practicado desde tiempos muy antiguos. Uno de los más grandes filósofos reconocidos es: Sócrates, quien se destacó por su línea de pensamiento tan controvertido y revolucionario. Sócrates empleó el discipulado dentro de su que hacer filosofico, pues él fue mentor de Platón, otro de los reconocidos filosofos del mundo antiguo. Así mismo Platón siguiendo los pasos de su mentor, se encargó de disicpular a otro brillante filosofo: Aristóteles.

Jesus y sus discipulos

El discipulado fue el medio que emplearon estos grandes pensadores, fue el medio utilizado para continuar con su linea de pensamiento y la manera mas facil para dejar su legado filosofico a quienes les seguían. De igual manera los rabinos practicaron el discipulado. Ellos admitían a jovenes deseosos de aprender, con buena disposicion para ser formados y con humildad para ser corregidos y los enseñaban por un periodo de tiempo. Un caso muy conocido dentro de las Escrituras es el de Pablo, quien fue discipulo de Gamaliel. El discipulado repito, no es algo nuevo, en la Biblia menciona en 230 veces en los Evangelios y 25 veces en el libro de Hechos. Y es prescisamente sobre este tema que escribiremos hoy: el discipulado, pero lo haremos tomando el modelo de Jesús, el Rabí[1]. Veremos cómo Jesús estableció las bases para el nacimiento de la iglesia a través del discipulado de grupo conformado por doce hombres.

El termino discípulo es la traduccion de la palabra griega mimhth,j, que significa ser imitador, pero en el buen sentido de la palabra[2]. Un discípulo es imitador de su maestro, es imitador de la persona que lo guía, es seguidor de los pasos de quien va delante de él. Por ejemplo: “si se observa el aprendizaje que un ser humano desarrolla, inicia desde su pequeña infancia, imitando los gestos de los padres. La mamá con destreza le enseña como comer, como señalar si le duele algo, con gesticulaciones le enseña sus primeras palabras, el niño solo imita lo que su madre le va indicando”. Otra forma de entender esta imitación, es: “cuando un hijo varón desea hacer lo que ve hacer a su padre. Si un padre tiene el oficio de carpintero, muy probablemente el hijo deseará ser carpintero, si el padre es mecanico, el hijo imitará a su padre y en el futuro tambien será mecanico, etc.”

Pablo y Gamaliel

Dicho sea de paso, esta es una de las etapas mas relevantes que como padres debemos tomar muy en serio. Porque es en esta etapa donde como padres inyectamos buenos principios en nuestros hijos. Es donde se forja gran parte de su carácter como hombres, y donde ellos pueden llegar a cimentar las bases para su futuro. La importancia del papel que desarrolla un padre en su hijo es muy significativo. Porque de ahí dependerá si nuestros hijos desearán seguir nuestros buenos pasos o no. Jesús mismo declaró en el Evangelio de Juan: “el hijo hace lo que ve hacer al padre hacer”.[3] Bajo tales argumentos se puede entender entonces que el discipulado no es un nuevo método para desarrollar vidas. Por el contrario es un metodo bastante empleado y comprobado por muchos grupos de personas. Es una práctica antigua, con grandes resultados.

Ahora bien, como nos incumbe especificamente hablar sobre el discipulado biblico como metodo de formacion para los creyentes dentro de la iglesia, entonces como bien se ha dicho en parrafos anteriores tomaremos como base algunos de los medios del modelo que Jesús empleó. Un modelo que a diferencia de otros grandes hombres como las previamente citados, deja en claro que este maestro fue tan integro en toda su vida, que la tarea de ser sus seuidores se convierte en un tarea dificil. No es tan facil seguir, o imitar los pasos de Jesús. Pero tampoco esta prohibido intentarlo, y menos aún sabiendo que es por medio del Espíritu Santo que somos guiados a toda verdad. El objetivo de todo discipulo de Jesús debe ser aprender a imitar a su Maestro. Es aprender a llevar vidas limpias, integras, humildes, etc., tal como Jesús lo hizo. El apostol Juan dice: “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”, (1 Juan 2:6). Y para ellos se requiere vivir bajo un discipulado disciplinado.

Semilla de Fe: En busca de los discípulos

Jesus llama a sus discípulosLa Biblia registra que Jesús luego de su paso por el desierto donde había sido tentado por Satanás, empezó su ministerio terrenal. Lo hizo en una nacion que en términos generales estaba inmersa en medio de situaciones rispidas y lamentables. La problemática se encontraba en temas de política, en temas de una sociedad plagada de injusticia, en medio de problemas religiosos y en medio de un sometimiento romano el cual minaba la mente de todos los habitantes de Jerusalén quienes esperaban la llegada de un Mesías Salvador. Quien lo primeo que hizo como Maestro fue romper con la corriente tradicional de otros rabinos. Porque Jesús fue en busca de sus discipulos lo cual no era habitual por aquellos días. Las escuelas rabínicas acostumbraban que los que desearan pertenecer a una escuela especifica debían buscarla. Dos escuelas fueron las mas reconocidas por aquellos tiempos. Los maestros fueron Shamai e Hilel, dos rabinos quienes se hicieron sentir en la esfera religiosa. Ellos a traves de sus enseñanzas ganaron muchos adeptos. El Lic. Rafael Winter citando a Jaime Barylko dice: “Tan es así que, de sus discípulos, muy numerosos, surgieron dos Escuelas: Bet Shamai y Bet Hilel es decir la Escuela de Shamai y la de Hilel. Grupos de alumnos eruditos que interpretaban la Tora, tal como sus respectivos maestros la entendían”.[4]

Pero Jesús no lo hizo así, uno a uno, o en parejas, o con diferentes ideologias políticas y de trabajo, los escogió para que lo acompañaran y aprendieran de Él, para moldearlos a su imagen, para formar en ellos nuevos hombres, nuevas personas, con valores distintos a los de su sociedad. Para hacer de hombres comunes y corrientes, personas que reflejaran el amor de Dios, que llevaran a cabo la misión, para que fueran siervos sufrientes tal y como Él lo había hecho. Para que fueran tan humildes como Él lo había demostrado. Para que llevaran el mensaje del Evangelio a todas las naciones. Para que estos discípulos disimularán a otros. Que siguieran el legado que Él había empezado a publicar. El Reino de los Cielos se ha acercado, era su mensaje, ellos llevaron el mensaje del Reino a todos los rincones de la tierra. fueron capaces de sujetarse y caminar por los caminos polvorientos, para cumplir por amor a Jesús lo encomendado. Sin egoísmo y con mucha paciencia y amor enseñó a sus discípulos, si tu tienes personas a tu cargo, si existen personas a las que tu puedes influenciar, muéstrales el amor de Cristo con paciencia y humildad, porque ese es tu llamado. Y como siempre  Haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

 

[1] Rabí, es un título honorífico surgido en el siglo I a.C. derivado del verbo Rabab que significa, ser grande. Se aplicaba a jefes o maestros, pero luego llegó a ser el término técnico aplicado doctores palestinenses de la Ley, Ca. 20-220 d.C.

[2] Léxico Griego Tuggy

[3] Juan 5:19: Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hace nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre, porque todo lo el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Reina y Valera, versión del ‘60.

[4] http://www.anajnu.cl/hillelshamai.htm, consultado el 13 de noviembre de 2013.

 

UN MOMENTO DE LUCIDEZ

Y volviendo en sí, dijo: ¡cuantos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
(Lucas 15:17)
 

mujer desesperadaEstoy casi seguro que todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos quedado con la mente en blanco. Máxime cuando estamos en situaciones de mucha tensión, de mucha ansiedad y estrés. Como aquel trabajador que esta sumergido en un mar de papeles, buscando algún documento que su jefe le esta exigiendo urgentemente para resolver un problema en la empresa. O aquella mujer que esta en medio de una crisis hogareña, con niños que lloran, comida que se le quema y puerta que tocan, y no sabe que hacer. O aquel joven que va retrasado rumbo a la universidad, en medio del trafico, sintiendo que no podrá llegar a su examen final y quisiera poder quitar todos los carros que están delante. O aquel hombre que ve como sus bolsillos están vacíos y tiene una familia que alimentar. En fin son muchas las situaciones caóticas que nos pueden llevar a perder los estribos. Que nos pueden desarmar y dejarnos paralizados. Pero, en medio de esos momentos de mucha tensión podemos tener también momentos de lucidez, momentos de sensatez, que pueden ser de escasos segundos pero son suficientes para cambiar el rumbo de nuestra vida.

Este es precisamente en el punto en que se encuentra el hijo prodigo en este versículo, teniendo un momento de lucidez. Ahí en medio de los cerdos, el mal olor, el chiquero, las incomodidades y los ruidos de estos porcinos, está viendo como se le abre el panorama de posibilidades para salir de la terrible situación en la que se encuentra. La primera frase es tan reveladora y tan clave para entender lo que sucedió antes y después de la vida de este joven, es en este justo momento que recobra algo que ya había perdido, la razón. En el verso 17 dice: y volviendo en sí [el hijo prodigo] empieza a tomar decisiones, empieza a notar que su vida no esta bien. Pero ¿Qué significa volver en sí? Si pudiéramos definirlo con nuestras palabras se puede decir que es: recapacitar sobre lo que estamos haciendo, volver a ubicarnos, retomar el equilibrio, tener claridad en nuestra mente, saber exactamente hacia donde queremos ir, re direccionar nuestra vida en el rumbo correcto.

el_hijo_prodigo_abandonado

Eso era lo que estaba haciendo el hijo prodigo, pensando con lucidez. Porque el despilfarro de dinero, la vida libertina y las malas decisiones que había tomado este joven lo habían llevado a la desgracia, él ya había perdido la noción del tiempo, había perdido la idea sobre lo que era bueno o malo. Él ya no era el mismo joven de hace unos años o meses atrás, ya no era el mismo joven que se levantaba a tomar su desayuno y hacer algunas tareas en la finca de su padre, o el hijo de papi que pedía y recibía solo con extender la mano, ya ni el brillo de su juventud aparecía en sus ojos, ya no quedaba ni el rastro de lo que había sido porque el pecado lo había desfigurado completamente.

Sabes, el pecado destruye, devasta, corrompe de tal manera nuestras vida que como si tuviéramos lepra y nuestro cuerpo se empieza a caer en pedazos, hasta desfigurarnos completamente. El autor del pecado nos hurta la paz, nos destruye la vida, nos mata las ilusiones. Nos hace que olvidemos de todos los valores que nuestros padres un día nos enseñaron, nos hace perder la dignidad como seres humanos, nos hace que dejemos de lado a Dios y nos volvamos en su contra, que grave error. El pecado solamente nos hace perder nuestra realidad. Nos hace que nos olvidemos que hay gente a nuestro alrededor deseando que volvamos en sí. El pecado hace que nos volvamos egoístas y no midamos el dolor que le causamos a los que nos aman. Borra nuestra sonrisa de los labios, nuestro corazón se empieza a marchitar como cuando una planta se esta muriendo. Pero el hijo prodigo reconsideró sus hechos en un momento de lucidez, pudo ver lo mal que estaba y recapacitó. Su estado espiritual, físico y económico debían cambiar, porque podían cambiar. Y supo a donde quería ir: a la casa de su padre– dijo dentro de si mismo- ahí deseaba volver. Quería volver al lugar de donde nunca debió haber salido, pudo decir.

pecador

Es inexplicable como reaccionamos cuando fallamos, porque generalmente cuando caemos en desgracia, lo que hacemos es huir del lugar menos indicado, nos alejamos de la familia. Y aunque ciertamente la familia sufre cuando fallamos, cuando hacemos lo incorrecto, cuando cometemos errores, sufren porque no esperaban sentir dolor por nuestra causa, también es verdad que sufren porque nos ven derrumbados, abatidos, y destruidos. No deseaban vernos en malas condiciones, por el contrario siempre habían deseado tenerte cerca y verte bien. La familia es un lugar de confort y seguridad del cual nunca deberíamos de huir.

Por ello si tu estas atravesando momentos de mucha tensión, si tu problema se ha agravado tanto, al punto que te sientes perdido, deprimido y agobiado, o si tu situación económica esta entrando en la categoría de ruina y estas empezando a tener malas ideas, o si tu relación con tus padres hizo que te fueras de casa, o si tu relación de pareja esta por destruirse porque ofendiste a tu cónyuge, o si tu relación con tu jefe ya es insostenible y estas pensando largarte y dejar tirado el trabajo, quiero darte estas Semillas de Fe para que puedas tener momentos de lucidez antes de seguir adelante:

1. Reconoce la condición en la que te encuentras y acepta que no es la mejor, porque ese no es el lugar que te corresponde. 2. Ya no te sigas lamentando por la calamidad en la que te encuentras y empieza a actuar con pie firme. 3. Pide perdón a tus seres queridos o aquellos a quienes has ofendido, por mas humillante que esto sea, hazlo. 4. Vuelve a tus principios, retoma el camino a través del arrepentimiento, recuerda que la Biblia dice: que si confesamos nuestros pecados, Él [Dios] es fiel y justo para perdonarnos. 5. Tira los harapos, no continúes guardando la ropa de tu inmundicia. 6. Y la mas importante de todas, vuelve a la senda de la justicia, a la senda que el Padre celestial ha trazado para ti. Vuelve a la casa de tu Padre eterno, a ese lugar de descanso, reposo y paz. Vuelve a los brazos de quien nunca te va juzgar pero quizás con dolor te va restaurar. Vuelve a ese lugar de donde nunca debiste salir. Vuelve a la casa del Dios del imposible. Por ello como siempre haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

arrepentido

¿CUÁL ES EL BENEFICIO DE ARRIESGAR TANTO?

Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba 
(Lucas 15:16)
 

comiendo algarrobas

comiendo algarrobas

Siempre he pensado en ¿cuál es el beneficio de arriesgar tanto en esta vida? ¿Como es que alguien que prácticamente tiene todo para triunfar o vivir bien corre riesgos innecesarios en su vida? ¿Cómo es posible arriesgarlo todo por un momento de auto satisfacción? En un instante nuestras vidas pasan de, tener sentido a no tenerlo, solo porque pusimos en riesgo lo que teníamos.

El hijo prodigo es una historia tan conocida pero pocas veces le sacamos todo el jugo que tiene. Y es que esta historia como todo lo que en la Biblia esta escrito, es tan aleccionadora que merece la pena observar y aprender. Ningún sentido tiene leer solamente sino tomamos algo para corregir nuestra vida. Es tanto como ir de visita a un mercado de frutas, verlas tan rozagantes y deliciosas, tenerlas entre nuestras manos, pero nunca comerlas. Si no digerimos ninguna, definitivamente que ninguno de los múltiples beneficios que en ellas hay nos servirían. Así que veamos que tiene que decirnos el hijo prodigo que pueda servirnos a nosotros.

Aclaro que no pretendo de momento ahondar en toda la historia sino en este punto en especifico de la vida del joven, y tratar de entender cómo llegó al estado en el que se encontraba. Porque cuando yo leo específicamente este versículo simplemente no alcanzo a entender cómo este hombre que tuvo muchos bienes materiales, riqueza, y oportunidades hoy estaba prácticamente sumergido en la desesperación, en la amargura, en la tristeza y la desolación. Luego de tener y gozar de una buena posición económica y social ahora esta en la ruina total, solo y con grandes carencias materiales. Muchos pueden ser los factores que lo llevaron a este momento precario de su vida, su inexperiencia, su espíritu de conquista, el deseo de conocer nuevas cosas, las ganas de experimentar con lo moderno, la curiosidad, las malas compañías, la desobediencia, la autosuficiencia, en fin, pueden ser algunos de estos factores o todos juntos los que lo llevaron a la perdición. Porque cuando no valoramos lo que tenemos es mas fácil arriesgarlo.

La juventud es una de esas etapas de la vida en la cual no podemos darle el justo valor a todo lo que tenemos. No valoramos eljóvenes indiferentes grande amor de nuestros padres y por ello siempre estamos viviendo con rebeldías, no tomamos en cuenta los consejos de nuestros viejos, no entendemos que cada consejo es adorno de gracia en nuestra cabeza y collares en nuestro cuello (Prov. 1:9), y como no entendemos simplemente lo ignoramos. En la juventud tampoco valoramos la oportunidad que nos dan nuestros padres para educarnos, y por ello es que muchos de nosotros no nos esforzamos. No valoramos sus sacrificios para pagar todo el gasto escolar, al grado que nuestras calificaciones reflejan que no hubo ningún esfuerzo en nosotros. No alcanzamos a valorar nada, incluso la vida misma, de ahí que constantemente se están corriendo riesgos, manejando a alta velocidad, embriagándose, viviendo con promiscuidad sexual, ingiriendo drogas, o andando con amistades no provechosas. Tienen que llegar los momentos de calamidad como los que atravesaba el hijo prodigo para empezar a reflexionar en lo mal que estamos viviendo.

Solo hasta que estamos bajo las ordenes de un patrón abusivo, y devengando un sueldo miserable es que entendemos la gran importancia que tenía esforzarse en el colegio y procurar ser el mejor de la clase, en esos momentos entendemos lo importante que es alcanzar metas académicas altas para tener una mejor expectativa de vida económica. Si tan solo nos detuviéramos a meditar en las palabras de nuestros viejos que nos insisten en no sobrepasar limites de velocidad, evitaríamos ver tantos jóvenes mutilados, o en sillas de ruedas o en el cementerio por correr tantos riesgos, si al menos atendiéramos a la Palabra de Dios que nos insiste en que ninguna relación sexual fuera del matrimonio es agradable al Padre, entonces habrían menos jovencitas frustradas, amargadas y desconsoladas con embarazos fuera de tiempo, o pensando en practicarse un aborto, o disminuirían las cifras de madres solteras menores de los 18 años. Es que arriesgamos demasiado, nuestra salud, nuestro cuerpo, atentamos contra nosotros mismos, y es que si tan solo entendiéramos que todo lo que hacemos contra nuestro cuerpo como fumar, o drogarnos, o tatuarnos o perforarnos no es el plan de Dios, la Biblia dice que el cuerpo es templo del Espíritu Santo, y por lo tanto debemos cuidarlo, pero no lo entendemos y por ello nos arriesgamos. Vivimos corriendo todos esos riesgos porque no alcanzamos a ver cuanto tenemos o cuanto somos, hasta que en realidad nos vemos sin nada.

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Luego de ver a un joven en plenitud de sus facultades es penoso verlo envuelto en adicciones, solos, tirados en las calles, llenos de suciedad o ver a una joven con posibilidades de ser una profesional de éxito vendiendo su cuerpo para pagar sus cuentas, y todo por correr riesgos. Francamente no hay necesidad de llegar a ese punto, no hay necesidad de arriesgar todo por nada, no hay necesidad de tocar fondo, cuando puedes evitarlo, porque hay que entender que ningún padre terrenal desea ver a sus hijos en desgracia, todo lo contrario, todo el tiempo esta intentando evitarle caídas, heridas, sufrimientos, ningún padre quiere ver a su hijo comiendo algarrobas sino comiendo banquetes, y si los padres terrenales saben dar buenas dadivas a sus hijos, cuanto mas el Padre Celestial, quien ha diseñado un plan para cada uno. Planes de bien y no de mal. Dios quiere que sus hijos vivan como hijos y no como mendigos, quiere ver hijos viviendo en armonía familiar, alcanzando sus metas, luchando por alcanzar metas que glorifiquen el nombre de Dios. Él quiere que todos los hombres vengan al arrepentimiento, que ningún se pierda, que disfruten de las bendiciones que se obtienen cuando somos obedientes, cuando vivimos de acuerdo a su plan divino, cuando vivimos de acuerdo a Su Voluntad.

Por eso quiero concluir exhortando a ti querido lector, si importar tu edad: antes que estés apunto de arriesgarlo todo piensa si en verdad vale la pena hacerlo. Piensa en ¿cuáles son los beneficios para correr tantos riesgos? por que hoy y mañana puedes estar comiendo en la mesa junto al Padre si eres obediente y sabio para tomar decisiones, pero también podrías estar comiendo algarrobas si dejas de tomarlo en cuenta en tus decisiones. Como siempre haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.