LA SANGRE DEL CORDERO PRUEBA LA MISERICORDIA DE DIOS

Todos conocemos que el Pueblo de Israel fue rescatado de la vida miserable que llevaba en Egipto gracias a la Misericordia de Dios. Y que fue través de obras portentosas que Él lo hizo. Diez plagas terribles -para ser específicos- azotaron severamente la testarudez del faraón y su pueblo hasta que finalmente no pudo resistir más el poder de Dios. LA MISERICORDIA DE DIOS OBRÓ A FAVOR DE LA VIDA DEL PUEBLO y en este escrito es precisamente lo que yo quiero destacar para poder reflexionar en ello.

En Éxodo capítulo 12, dice que previo a desatar la ultima plaga Dios habló con Moisés y le dijo exactamente como sería la décima plaga y le instruyó acerca de lo que debían hacer ellos cuando todo ocurriera. Fue especifico al decirle que esta sería la mas terrible de todas. Y que el dolor que sufrirían los egipcios serían incomparable. Sin embargo a ellos nada de esto los alcanzaría pero debían ofrecer un cordero especial, sin mancha, en sacrificio y cubrir los postes y los dinteles de sus puertas como protección. Además debían permanecer dentro de sus casas resguardados, comiendo un menú que les haría recordar para siempre la obra de Dios. Este sería un nuevo principio para ellos.

Dice el v.23: capítulo 12:“… el SEÑOR pasará para herir a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes de la puerta, el SEÑOR pasará de largo aquella puerta, y no permitirá que el ángel destructor entre en vuestras casas para herir os.”

Tras leer estos pasajes uno puede solo exclamar: ¡Maravilloso Dios! ¿Por qué?

Porque el hecho que Dios los advirtiera y los instruyera evidencia Su Amor por ellos. Su Misericordia quedó manifiesta cuando aquella terrible plaga pasó De largo al ver que la sangre del cordero cubría las puertas de los hogares.

Y es esperanzador para nosotros saber que el Dios de ellos es el mismo Dios nuestro. Que también Él guarda a Sus hijos. Aquellos que han sido comprados con “la sangre preciosa, -dice Pedro- como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo.” (1 Pedro 1:19 LBLA). Así es amados tengamos por seguridad que Él tiene cuidado de Su Pueblo, Su Iglesia y siempre ante lo malo que ocurre Él la guía para cuidarla. Esta es nuestra razón de gozo que Dios jamás permitirá que el pueblo escogido quede a la deriva. Dios cuidará a todos los que han sido comprados con Sangre pues esta es la prueba de Su Misericordia. LA SANGRE DE CRISTO CUBRIRÁ NUESTROS HOGARES ANTE LO TERRIBLE QUE OCURRA EN ESTE MUNDO.

Me despido como siempre diciendo HAZ TU LO POSIBLE Y DEJA QUE DIOS HAGA LO IMPOSIBLE.

Semillas de Fe.

(Percy Palacios).

SEAMOS SABIOS APROVECHADO EL TIEMPO EN LOS DÍAS MALOS.

En la época de Pablo se vivían tiempos de apremio, de incertidumbre, angustia, carencia y dolor a causa de la persecución Romana que había en contra de los cristianos. A ese tiempo es al que él llama: “los días malos”. Y en la Carta a los Efesios 5:15-16 dice Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.”

De esta porción podemos sacar por lo menos dos aplicaciones para nosotros en estos “días malos”.

1. SER SABIOS. Hemos escuchado, leído, todo tipo de opiniones y noticias al respecto de la pandemia que atravesamos. No se habla más que solo de eso. Ante esto, es fácil atemorizarnos o caer en pánico. Sin embargo como conocedores de la Palabra debemos ser sabios en cómo debemos responder. No podemos olvidarnos de un asunto importante: QUE EN MEDIO DE TODO, DIOS AÚN SIGUE EN CONTROL. Siempre he creído que en tiempos así es cuando hay que hacer valer en la práctica todo lo que hemos aprendido. Por tanto seamos Sabios. No actuemos como faltos de Fe. Sigamos las instrucciones que nos dan las autoridades.

2. APROVECHANDO EL TIEMPO. De esta parte podríamos pasar horas hablando de cómo podemos aprovechar el tiempo.

1. Por ejemplo, podemos tomarnos el tiempo para leer un libro.

2. Para leer un libro de la Biblia que no hemos leído. Algún personaje. Algún tema específico.

3. Para escribir, para reflexionar o incluso hasta para descansar.

4. Y finalmente y muy importante, podemos aprovechar el tiempo para PREDICAR DE CRISTO A LAS NACIONES. Como se ha dicho hay mucha incertidumbre, temor, pánico, en todas partes del mundo, por tanto APROVECHEMOS esta oportunidad para mostrar que en Cristo hay esperanza de vida eterna. Que hay una oportunidad de llegar al Padre. Pensemos a cuántos podríamos alcanzar con un mensaje, una llamada, un versículo, una reflexión.

En conclusión: Todo el tiempo tenemos la oportunidad de mostrar la sabiduría que hemos recibido De Dios y aprovechando las oportunidades en los días malos es una muy excelente manera de mostrarlo.

Me despido diciéndote como siempre: HAZ TU LO POSIBLE Y DEJA QUE DIOS HAGA LO IMPOSIBLE.

ACAPARAR ES SINONIMO DE NO CONFIAR EN DIOS. Ex.16

Introducción.

Desde que se propagó el Coronavirus en los distintos países del mundo, también se propagó el pánico, la incertidumbre, y el temor a morir. Las redes sociales, los noticieros de radio y televisión, la prensa, no han parado de hablar del tema. Expertos en la materia, así como también personas sin ningún tipo de expertíz y conocimiento sobre virus y epidemias han emitido opiniones por doquier. Esparciendo mas tensión entre quienes las atendemos. Por supuesto, como efecto dominó, los centros comerciales, los supermercados y los mercados de barrio fueron avasallados casi de inmediato ante el temor de quedarse sin insumos básicos. Largas colas se observan para adquirir productos alimenticios y de higiene. Vemos noticias donde los anaqueles limpieza prácticamente han quedado vacíos. Incluso algunas imágenes circulan de personas que se han peleado por obtener algo siquiera de estos productos que los haga sentir mas tranquilos. 

Objetivo del articulo. 

Estas acciones son precisamente lo que han motivado este articulo. Tras observar el comportamiento, la conducta que como seres humanos hemos evidenciado ante la amenaza que estamos sufriendo, mi intención es que podamos ver a la luz de la Palabra de Dios, cómo debería ser nuestra actitud ante este tipo de circunstancias, puntualmente en lo que respecta a poder mantener la calma ante las situaciones, a no permitirnos caer en el pánico, a no olvidar que en medio de todo Dios tiene el control de lo que sucede en el mundo. Y sobre todo, que podamos aprender que CUANDO ACAPARAMOS EVIDENCIAMOS QUE NO ESTAMOS CONFIANDO EN DIOS PLENAMENTE. Para ello vamos a meditar en uno de mis libros favoritos de la Biblia, el Libro de Éxodo. 

En el capítulo 16 se nos cuenta que como en otras oportunidades, el Pueblo de Israel comenzó a renegar por las condiciones en las que se encontraban. Un mes había pasado desde que habían partido de Egipto hacia la tierra a la que Dios los llevaba en cumplimiento fiel al Pacto que siglos atrás había hecho a su amigo Abraham. Esta incomodidad, dice el autor, los llevó a añorar lo que habían dejado en Egipto. Rezongaban porque en su peregrinaje ya no disfrutaban de los supuestos banquetes que se daban en su anterior vida. Parece que de pronto olvidaron que allá lo único que tenían a diario eran azotes, maltratos y humillaciones, sin olvidar las carencias en sus familias y hogares.

Ante tal actitud, DIOS EN SU INFINITA MISERICORDIA DECIDIÓ ENVIARLES COMIDA. Codornices y Maná (símbolo del Pan de Vida en el Evangelio de Juan), fue el menú que les prometió. No sin antes instruirlos en cómo sería la forma mas justa en que ellos recibirían la bendición que les daría. Dicen los vs. 4-5 que Dios le dijo a Moisés: “Mira, haré llover alimento del cielo para ustedes. Cada día la gente podrá salir a recoger todo el alimento necesario para ese día. Con esto LOS PONDRÉ A PRUEBA PARA VER SI SIGUEN O NO MIS INSTRUCCIONES. El sexto día juntaran el alimento y cuando preparen la comida habrá el doble de lo normal”. La promesa no tardó mucho en cumplirse, DIOS SE GLORIFICÓ ANTE ELLOS ENVIÁNDOLES LO QUE DE MALAS FORMAS NI SIQUIERA PIDIERON.

De lo anteriormente escrito hay un buen numero de Semillas de Fe que me gustaría sembrar en la buena tierra de tu corazón, sin embargo, quiero presentarte al menos tres, las cuales describiré brevemente.

  1. Primer Semilla de Fe: CUANDO ACAPARAMOS PERDEMOS DE VISTA LOS PROPOSITOS DE DIOS. Dado que el Pueblo desconocía para donde iba, y que no estaban acostumbrados a viajar mas lejos que de la casa a los trabajos forzosos, y que el sol del desierto los agotaba considerablemente, lo único que podían ver era su “PRECARIEDAD” ACTUAL Y NO LA BENDICIÓN FUTURA. El Pueblo de Dios estaba mas enfocado en sus problemas, su entorno, en el desierto, QUE EN EL PROPÓSITO DE DIOS TENÍA PARA SUS VIDAS. No podían ver cómo Dios estaba obrando a cada paso que ellos avanzaban. Refunfuñaban, renegaban, perdiendo de vista que Él nunca los había abandonado, ni aun cuando ellos se sintieron sin esperanza en medio de su sufrimiento. Que Dios cumpliría Sus propósitos pese a ellos mismos. 
    • Así que no perdamos de vista en ningún momento y en ninguna circunstancia los propósitos que Dios tiene para nuestras vidas. Él esta obrando en cada familia, en el mundo entero, en cada pueblo y nación. Si ha permitido que todo esto ocurra, Él sabe porque es. Muchos aprenderemos grandes lecciones por estas circunstancias, muchos, como yo por ejemplo, retomaremos viejos hábitos, pues ya hace un tiempo no escribía por asuntos laborales. Otros aprenderán a administrar sus recursos, o descansarán. Muchos aprenderán a compartir, a hacer pausas en sus días ajetreados, en fin, son tantas cosas buenas que podrán salir de todo esto, pero entendamos que todo esto es parte de un Plan soberano de Dios. 
  2. Segunda Semilla de Fe: CUANDO ACAPARAMOS PERDEMOS DE VISTA LAS BENDICIONES DE DIOS. Cuando nos enfrentamos a grandes adversidades nuestro corazón queda al descubierto. Emana desde dentro todo lo que nuestro Señor Jesucristo dijo: las intenciones egoístas y pecaminosas que allí tenemos. Es decir lo que verdaderamente sentimos. El Pueblo mostró ser egoísta, desagradecido, incapaz de rogarle humildemente al Señor que los ayudara. Sin embargo, Dios en Su Soberanía actuó de acuerdo a Su Esencia. Sin importar como era el Pueblo, ÉL LOS BENDIJO. EL PUEBLO NO PIDIÓ Y ÉL LOS BENDIJO. ÉL PUEBLO FUE DESAGRADECIDO, Y AÚN ASÍ, DIOS LES DIO LO QUE ELLOS NO SUPIERON NI PEDIR. 
    • Entonces, SI ACAPARAMOS DE FORMA EGOISTA PERDEMOS DE VISTA QUE DIOS POR SU INFINITA MISERICORDIA YA NOS HA BENDECIDO PORQUE ÉL ACTUA DE ACUERDO A SU VOLUNTAD Y NO EN FUNCION DE NUESTROS ACTOS. Que esa conducta no evidencia la naturaleza de los hijos de Dios. Que pensamos más en nosotros mismos que en los demás. Jesús enseñó que TODO AQUELLO QUE QUERAMOS QUE LOS HOMBRES HAGAN CON NOSOTROS, DEBIAMOS HACERLO NOSOTROS POR ELLOS. TAMBIÉN ENSEÑÓ QUE DEBIAMOS AMAR A NUESTRO PROJIMO COMO A NOSOTROS MISMO Y QUE ESTE SEGUNDO MANDAMIENTO ERA IGUAL DE IMPORTANTE QUE EL PRIMERO. Por lo tanto, no actuemos como si desconfiáramos de que Dios va a proveer lo necesario para nuestra vida. Al contrario pensemos que en lo poco o en lo mucho debemos siempre mantenernos contentos, con gozo, que las circunstancias jamás nos deben hacer perder el Gozo que el Señor nos da. Que Dios se ocupa hasta de seres pequeños como las aves, entonces como no va cuidar de sus hijos. Y que aun sí el permitiera que no tuviéramos nada, nuestra esperanza esta en las cosas de arriba. 
  3. Tercer Semilla de Fe: CUANDO ACAPARAMOS MOSTRAMOS QUE NO SABEMOS SEGUIR INSTRUCCIONES DE PARTE DE DIOS. Cuando Dios le comunicó a Moisés que bendeciría al Pueblo con lo que ellos no le habían pedido, lo instruyó, le explicó cómo debía Pueblo recibir lo que Él enviaría. FUE CLARO AL DECIR QUE A TRAVÉS DE SU CONDUCTA ÉL SABRÍA CUANTO LE CREÍAN. EN OTRAS PALABRAS, PROBARÍA LA FE DE ELLOS SI SEGUIAN AL PIE DE LA LETRA SUS INSTRUCCIONES
    • “Mira, –dijo el Señor– haré llover alimento del cielo para ustedes. Cada día la gente podrá salir a recoger todo el alimento necesario para ese día. Con esto LOS PONDRÉ A PRUEBA PARA VER SI SIGUEN O NO MIS INSTRUCCIONES. El sexto día juntaran el alimento y cuando preparen la comida habrá el doble de lo normal”. Además Moisés antes que recibieran la bendición replicó al Pueblo todas las instrucciones que el Señor había dado. A continuación las enlisto: 
  • REUNIR SOLO LO NECESARIO. El v.16 dice: “este es el pan que el Señor les da para comer. Dice el Señor: CADA GRUPO FAMILIAR JUNTARÁ TODO LO QUE NECESITE. Recojan dos litros por cada persona en su carpa”
  • NO GUARDEN DEMÁS. Luego que cada uno obtuvo lo que necesitaba Moisés agregó, v.19: “No guarden nada para el día siguiente”
  • NO PIERDAN EL DIA DEL SEÑOR. Para el sexto día dice el v.23 que Moisés les dijo: “Mañana será un día de descanso absoluto, un día sagrado de descanso, reservado para el Señor. Así que horneen o hiervan hoy todo lo que necesiten y guarden para mañana lo que sobre”, la parte final del v.26 dice: “el séptimo día no habrá alimento en el campo”.

Pero siendo un pueblo desobediente, inseguro, desconfiado no supieron seguir instrucciones. Dice el v.20 dice que como siempre algunos no obedecieron y su sorpresa fue que todo lo extra que recogieron se agusanó y los hogares se inundaron por la pestilencia que se soltó, además que Moisés se enojó con ellos por su irresponsabilidad. Pero de nuevo dice el v.27 que “algunas personas salieron a recoger el séptimo día, pero no encontraron alimento”

Como vemos, acaparar más de lo que podían, guardar para el siguiente día, salir a buscar cuando debían descansar, EVIDENCIÓ SU INCREDULIDAD A DIOS. El pasaje dice que a ninguno le hizo falta. Algunos recogieron mucho y otros poco, pero todos tuvieron lo justo. ¿Por qué? PORQUE DIOSES JUSTO Y EN SU JUSTICIA SIEMPRE LE DA A CADA UNO LO QUE NECESITA, LO SUFICIENTE PARA SATISFACER SUS NECESIDADES. Cuando ACAPARAMOS PERDEMOS DE VISTA QUE NO SABEMOS SEGUIR INSTRUCCIONES Y QUE DIOS SABE DE QUE TENEMOS NECESIDAD AUN SIN QUE NOSOTROS SE LO PIDAMOS DICE EL EVANGELISTA. Así que seamos luminares en medio de la oscuridad, seamos Pueblo que da, que comparte, que no piensa solo en sí mismos. Amemos, demos que solo así dice el Señor que recibiremos. 

Concluyendo entonces diremos que aun cuando estos tiempos son difíciles, oscuros, inciertos, no podemos comportarnos de forma contraria a lo que Dios pide de sus hijos. Dios sigue obrando, sigue amando y cuidando a Su Pueblo que es Su Iglesia. Por tanto, no perdamos de vista los propósitos de Dios, tampoco Sus Bendiciones Eternas, y sobre todo aprendamos a seguir las instrucciones de parte de Él pero también las que las autoridades nos dictan para resguardar la vida de quienes nos rodean. 

Me despido como siempre diciéndote: haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible.