NO CARGUES DE PROBLEMAS TU CORAZON

Si hemos creído en Él también creemos en el Padre, y, por tanto, apropiémonos de esa Paz que solo puede venir del Padre de Toda Consolación, porque no es una paz temporal sino eterna, una que sobre pasa cualquier entendimiento humano, porque repito, proviene de Jesús, el Príncipe de Paz”.