DIGAMOS ‘NO’ A LAS GANANCIAS MAL HABIDAS

“El dinero mal habido pronto se acaba; quien ahorra, poco a poco se enriquece.” (Proverbios 13:11 NVI)

GANANCIAS MAL HABIDAS

Nicolás Maquiavelo, considerado el padre de la política es el autor de la reconocida frase: “el fin no justifica los medios“. No hay duda que esta frase no solo es aplicable al ámbito político en el cual él se desarrollaba, sino que también aplica para fines laborales, comerciales, económicos, etc.

Nuestro texto de hoy, da pie para que reflexionemos en cuáles son los medios adecuados para obtener el dinero y cuales no lo son.

Veamos la primera parte: las ganancias mal habidas.

Si pensamos maquiavélicamente diríamos que tenemos que tener dinero aún si importar la fuente, lo único que importa es tenerlo. Principalmente en épocas de pandemia. No importa si es a causa de sobornar para conseguir trabajos, comprar puestos públicos, desprestigiar a otros, comerciar productos que dañen la salud, como drogas, bebidas alcohólicas, tabaco, o atentar contra otros extorsionando, oprimiendo al pobre, pagando salarios injustos o hasta lucrar con la Fe y así una lista interminable de actividades que producen ganancias mal habidas.

La segunda parte: el ahorro eficaz.

El proverbio dice que quien ahorra poco a poco se enriquece. Aunque el texto no lo dice, se sobreentiende que la vía correcta para ahorrar es trabajando honestamente. Comerciar justamente. Esforzarnos en lo que hacemos y sobre todo en ser disciplinado para la administración de los recursos que de Dios recibimos. No despilfarrando aún lo que ni siquiera tenemos, es decir endeudándonos.

La conclusión de todo esto es que quien busca obtener dinero a costa de lo que sea, ciertamente tendrá, pero así como lo recibirá así mismo se le irá como agua entre los dedos. Pero quien se conduce justamente y se administra bien, logrará vivir en paz y disfrutar del fruto de su trabajo. Al final, buscar dinero a toda costa es una señal de que no confiamos en el Señor que todo lo da.

Así que si hoy tu reconoces que has obrado mal te invito a que ores: “Señor reconozco que no he sido honesto en la forma en que obtenido el dinero, pero hoy quiero depender de ti y confiar en que me ayudarás a cambiar de medio de trabajo, en tu nombre Jesús oramos… Amén”.

quien se conduce justamente y se administra bien, logrará vivir en paz y disfrutar del fruto de su trabajo. Al final, buscar dinero a toda costa es una señal de que no confiamos en el Señor que todo lo da.

Semillas de Fe

Espero que tú corazón sea buena tierra para que esta Semilla de Fe caiga, germine, crezca sanamente y de fruto al ciento por uno. Me despido como siempre diciendo: Haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

Semillas de Fe.

LO MÁS IMPORTANTE NO ES EL PRESENTE SINO LO QUE NOS AGUARDA

‘No os hagáis tesoros en la tierra (…) sino haceos tesoros en el cielo (…) Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. ‘ Mateo 6:19-21

De los 31,187 versículos que tienen las Escrituras, esos son unos de los que más me desafían. Desde unos años atrás este mandato es recurrente en mi vida. Siempre estoy pensando: ¿Estaré abonando al banco celestial o estaré más enfocado en los bienes de este mundo? ¿En dónde esta realmente mi corazón? ¿Estaré cada día mas aferrado a este mundo o al venidero? Miremos tres pasajes y notemos la similitud en ellos en algo específico, LO MÁS IMPORTANTES NO ES EL PRESENTE SINO LO QUE NOS AGUARDA.

En Heb 11:9-10 dice que Abraham habitó como extranjero en la tierra prometida, vivió como si no fuera propia, la razón: esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. ‘ En Hebreos 11:24-26: Moisés teniendo derechos y oportunidad de vivir cómodamente en el palacio del hombre más importante de su tiempo, prefirió sufrir con su pueblo, consideró que ese deleite egipcio sería algo temporal, consideró que eran mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. El apóstol Pablo no pensaba distinto a ellos. Él dijo que podría ufanarse de sus blasones, su academia, pero no lo haría porque para Él todo era considerado como perdida en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, (Fil ‘3:7-8).

Lo ves, estos hombres y cientos más, no tenían otra idea más que hacerse tesoros en el cielo, consideraban que lo presente es valioso, pero superfluo a la vez, sin embargo, lo que les aguardaba, eso tenía valor eterno.

Sé que nadie desea morirse, pero tampoco debe vivir aferrado a este mundo, porque si lo pensamos al acumular bienes es como si le pusiéramos tanto peso a un globo que jamás despegará hacia el cielo. Si solo vivimos acumulando, nos haremos tan gruesos que difícilmente pasaremos por el ojo de la aguja celestial. Un sabio suele decir: si el dinero no se gasta, entonces no sirve de nada. Seamos de bendición en todo tiempo, el amor de Dios debe mostrarse a diario no ocasionalmente. Compartamos de lo que Dios nos da, al final solo somos administradores de sus bienes.

Espero que tu corazón sea buena tierra, para que esta Semilla de Fe germine, crezca sanamente y de fruto al ciento por uno. Si te gustó, dale me gusta, compártela y coméntanos. Me despido como siempre diciendo, haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

Semillas de Fe.

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EL AMOR DE PADRE QUE DAÑA A SUS HIJOS (Conclusión)

En el articulo anterior vimos la importancia que tiene ser padres que responsabilicen a sus hijos con tareas en casa. Además hablamos sobre la negligencia de los padres en la formación de sus hijos. Dijimos que los padres somos demasiado consentidores con nuestros hijos, que les impedimos que ellos se desarrollen y que se vuelvan diligentes. También mencionamos que podemos ser negligentes con nuestros hijos en áreas como la evasión de responsabilidades. Que generalmente somos los padres los que asumimos muchas de sus tareas y los eximimos de lo que les corresponde a ellos. Al igual somos negligentes en cuanto a la resolución de conflictos. Todo el tiempo estamos evitando que ellos sepan resolver sus propias situaciones difíciles. Que no les permitimos que aprendan a asumir las consecuencias de sus malas acciones. En este articulo veremos otro tipo de negligencia que cometemos con nuestros hijos. Específicamente a la hora de satisfacer sus necesidades y gustos. También daremos dos semillas para que sembremos y así sepamos que hacer en cada una de estas circunstancias. Dos principios básicos para ayudar a mejorar esta circunstancia. Y finalmente veremos una transcripción textual de doce reglas que escribiera el Departamento de Policía de Houston, Texas, dirigida a padres que quieren criar hijos delincuentes. Con esta referencia concluiremos esta serie de dos partes.

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En cuánto a sus necesidades

        No existe un solo padre de familia que no salga todos los días motivado a trabajar por la remuneración económica. Si nos preguntaran si quisiéramos ir a trabajar sin paga, pocos diríamos que si. Todos trabajamos por el tema del dinero. Trabajamos por el dinero para satisfacer las necesidades de casa. Y por su puesto para darle a nuestros hijos todo lo que ellos quieran. Máxime si tuviste una infancia difícil tu deseo es que tus hijos no sufran como tú sufriste. Quieres comprarles todo. Les das todo a cambio de nada. No les exiges nada. Extienden la mano y les das. Nuestros hijos no aprenden el valor del esfuerzo, ni el valor del dinero. No aprenden el valor de ganarse lo que desean. Quieren un celular caro, ahí vas se los das. Quieren la nueva computadora, la tienen. Toda la ropa novedosa, la de moda, ahí estas dándosela. Pero el problema mas serio es que cuando pasas esas temporadas donde no puedes pagar todos los antojos de tus hijos. Ahí si que estarás en serios conflictos y meterás en conflictos a tus hijos. Cuando no puedas satisfacerles sus ambiciones ellos buscarán satisfacerlas por sus propios medios. Por eso vemos tantos jóvenes delinquiendo por un celular, por un par de zapatos, por algo común, porque no aprendieron a ganarse las cosas. Si nuestros hijos supieran cuanto cuestan las cosas no tendrían porque luego querer tenerlo a la fuerza.

Entonces ¿qué hacer ante esto? ¿Cómo podemos evitar que nuestros hijos se vuelvan parásitos? ¿Cómo hacemos para evitar que se autodestruyan? ¿Qué podemos hacer para que no lleguen a grandes siendo unos pareas sociales?

Quiero darte algunas semillas para ayudarte en tu quehacer de padre. Dos principios bíblicos para aplicar en la educación y formación de tus hijos.

  1. Disciplina a tus hijos, eso también es amarlos. He 12:5 dice: hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor, ni te desanimes al ser reprendido por Él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Dios es un Padre que no desea ver el mal de sus hijos. No quiere ver a sus hijos destruidos, no quiere verlos convertidos en piltrafas humanas. Porque los ama también los disciplina. Los reprende por amor. Cuando ve que sus hijos se están perdiendo toma medidas drásticas para corregirlos. Si creemos que disciplinar a nuestros hijos es malo, estamos equivocados. La corrección es necesaria para el bienestar de nuestros hijos. Amar a nuestros hijos es corregirlos, re direccionarlos. Si dejo que hagan todo lo que quiere por amor a ellos mas bien estoy encaminándolo a que se destruyan.

Una madre le escribió una nota a su hijo que purgaba una condena de 20 años donde le decía: hijo yo debería purgar una condena de 40 años porque yo soy mas culpable que tu. Yo te descuidé, yo no te corregí, yo no supervisé a tus amistades. No te dediqué el tiempo necesario para escucharte. Yo también soy culpable porque todo el tiempo te dejé solo. Pensé que dejándote solo estarías mejor. No supe que ser indiferente a tus necesidades era mas perjudicial para ti. Nunca te puse reglas. Entiendes mi punto:

Nuestros hijos necesitan ser disciplinados en amor. Amarlos es corregirlos.

2. Muéstrales el camino hacia Dios. La Biblia dice: Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina e instrucción del Señor (Ef. 6:4). La semilla anterior trató el tema de la disciplina, ahora veamos el tema de la instrucción en el Señor. Ningún hijo sabrá como conducirse en sus vidas si no les damos las instrucciones precisas. Nosotros debemos decirles a nuestros hijos cuales son las reglas especificas que deben seguir. Hora de levantarse, acostarse, para hacer sus tareas, lo que puede o no puede hacer. Pero sobre todo, debemos instruirlos en el amor de Dios. El lugar donde maman la sabia de la verdad espiritual es en casa. Los padres deben instruir a sus hijos sobre el temor al Señor.

Es de vital importancia que los padres velen por la vida espiritual de sus hijos.

Una niña y su padre estaban un día en la iglesia mientras el pastor predicaba sobre la obediencia a Dios. Decía: la obediencia a Dios se revela en la manera como hacemos los pequeños deberes de nuestra vida diaria. Describió cuántos padres olvidan sus deberes espirituales en el hogar; cómo se retiran cada noche sin orar a Dios y por la mañana dejan de darles gracias por el reposo, protección y bendiciones del nuevo día. La pequeña, que escuchaba con mucha atención, moviendo su cabecita hacia el papá, susurró: “papá, ¿el pastor está hablando de ti?”. Esta sencilla pregunta traspasó el corazón del padre; no dijo nada, pero por la noche se arrodilló y confesó su pecado de negligencia, y pidió a Dios le ayudara a cumplir sus deberes como buen padre cristiano. Ves el punto: 

Somos los responsables de la vida espiritual de nuestros hijos.

La influencia espiritual de nuestros hijos condicionará la vida espiritual de nuestras futuras generaciones.

Un día le preguntaron a una anciana: ¿cuándo es la época idónea para instruir a nuestros hijos en el temor a Dios? a lo cual ella contestó: esa labor empieza 20 años antes que nazcan. Es decir que empieza desde que nosotros los padres nos rendimos a los pies de Cristo.

Si somos padres genuinamente cristianos también lo serán nuestros hijos.

Estas son solo dos semillas que te ayudaran para criar a tus hijos en amor y temor de Dios. Pero quiero además transcribirte “Doce reglas para criar hijos que lleguen a ser delincuentes” que redactó el Departamento de Policía de Houston, Texas.

  1. Dé a sus hijos todo lo que quiera desde niño. De esta manera crecerá pensando que las otras personas deben estar a su disposición.
  2. Cuando empiece a utilizar alguna que otra palabra “soez”, ríase. De este modo se creerá ser gracioso. También le alentará a emplear frases francamente obscenas más tarde.
  3. Nunca le enseñe nada de asuntos espirituales. Espere hasta que sea mayor, a que tenga 21 años, para que pueda decidir por sí mismo.
  4. Evite la palabra “malo” pensando que le daría un complejo de culpabilidad. Esto le preparará para que cuando más tarde sea detenido por alguna infracción contra la Ley, piense que la sociedad está en su contra y que es objeto de persecución.
  5. Recoja todo lo que deje por ahí desordenadamente, libros, zapatos, ropa, etc. Hágaselo todo, para que le sea mas fácil; más tarde imputará la responsabilidad a los demás.
  6. Déjele leer todo lo que quiera, no importa qué. Tenga cuidado de que el vaso y los cubiertos estén bien limpios, pero deje que su mente se llene de basura.
  7. Dispute frecuentemente con su esposa, su nuera de ustedes, delante de los hijos; de esta manera no quedarán sorprendidos cuando la casa, más tarde, se desmorone.
  8. Dele a su hijo todo el dinero que quiera. Que nunca tenga que trabajar para conocer su valor. ¿por qué han de ser para él las cosas tan difíciles como lo fueron para usted?
  9. Satisfágale en todo cuanto haga referencia a comida, bebida y confort. Procure que no haya estorbos para su satisfacción sensual. El no tenerla puede ocasionarle frustraciones dañosas.
  10. Póngase de lado de su hijo siempre que tenga conflictos con amigos, vecinos, profesores, policía. Todos ellos están contra su hijo.
  11. Cuando su hijo se meta en problemas de veras, excúsese diciendo: “era imposible hacer nada con este hijo”.
  12. Esté sobre aviso. Es muy probable que en la vida no le falten los sinsabores y las penas si procede según estas reglas.

Ciertamente mi padre no me enseñó a trabajar, pero tengo que destacar que a través de su vida y su ejemplo me ha dado grandes lecciones y sigue dándomelas hasta el día de hoy y yo las atesoro en mi corazón. Me enseñó valores morales y luego fue el artífice de mi conversión al Señor ya que durante todo un año me tuvo en oración constante hasta que el Padre me trajo a los pies de Cristo. Además el es mi inspiración y mi motivación para estudiar la carrera de Ingeniería Civil. Gracias a sus anécdotas aprendí lo importante que es nunca darse por vencido en la vida. Su entereza y su lucha constante me enseñaron a jamás bajar los brazos o rendirme. Es mi papá la fuente de inspiración para muchas de mis metas. Es a quien recurro cuando tengo dudas, cuando me encuentro en aprietos. Sé que en él siempre encontraré buenos consejos y tendré corrección cuando falle y apoyo cuando lo necesite. Verlo como se ha desarrollado dentro del liderazgo evangélico me inspira también a prepararme para ejercer cualquier ministerio que Dios me brinde con calidad y excelencia. Es mi padre el que constantemente nos dice que sirvamos al Señor con todo el corazón y con excelencia. Y como digo siempre: me conformaría con ser para mis hijos aunque sea el 25% de lo excelente padre que es él para mi. Porque es un tapizo mi padre.  En fin, sus enseñanzas necesitarían mas de un artículo para describirlas.

Así que, concluyo diciendo: entendamos que si amamos a nuestros hijos no podemos echarlos a perder con nuestra sobreprotección. No podemos destruirlos en el afán de amarlos. Procuremos hacer que nuestros hijos representen nuestros valores familiares ante la sociedad. Enseñémosles la verdad de Dios para que honren a sus padres y glorifiquen al padre. Dicen que a los niños chinos para evitarles que se conviertan en delincuentes les explican la vergüenza que harán pasar a sus padres. Eso condiciona la conducta de los muchachos. El trabajo es nuestro, es duro pero la alegría y la satisfacción son innumerables. Por lo tanto haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible. 

EL SUEÑO AMERICANO SE ROBÓ A MI ESPOSO (3era Parte)

En articulo anteriores hemos visto que en el diseño de Dios no esta contemplado la idea de un matrimonio a distancia y que las parejas deben honrar el mandato porque viene de parte de Dios. Ahora responderemos dos preguntas más y en el último articulo veremos los peligros que corre un matrimonio así. Ahora veamos la pregunta numero dos.

Segundo ¿Debe una mujer pedirle el divorcio a su esposo si él no decide regresar pronto?

Como se dijo arriba, el plan de Dios para la familia es que vivan juntos. Que se mantengan unidas. El divorcio en sí mismo delante de Dios es abominación. No es algo que considere bueno. Jesús dijo que la única posible razón por la que una pareja podría divorciarse era por causa de fornicación, es decir por todo tipo de pecado sexual que se cometa dentro del matrimonio (Mt 19:9). Pero también enseñó que sus verdaderos seguidores debían extender gracia sobre sus ofensores, no una vez, ni dos, ni siete, sino hasta setenta veces siete (Mt 18:21-22). Pudiendo aplicar esta enseñanza al hecho que sí un cónyuge ofende a otro a través de una relación pecaminosa de tipo sexual pueda existir la posibilidad del perdón. Que el cónyuge ofendido pueda extender la gracia sobre su pareja y considerar perdonarlo. Tengo que decir también y dejar claro que esa enseñanza de Jesús no significa que un esposo o esposa deba cometer un sinfín numero de veces algún pecado de tipo sexual y que en todo momento deba ser perdonado, porque decirlo así sonaría que es una licencia para pecar. Lo que si estoy diciendo es que consideren es que el divorcio tiene que ser la ultima instancia a la que una pareja deba recurrir. Que en la medida de lo posible busquen mantenerse bajo el vinculo sagrado del matrimonio. Jesús enseñó que lo que Dios une, el hombre no puede separarlo (Mt 19:6b).

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Nunca el divorcio podría solucionar el matrimonio de un esposo que se ha marchado. Porque si la meta es encontrar o iniciar una nueva relación tengo que decir que Jesús también enseñó que si se unen a terceras personas los divorciados cometen adulterio (Mt 19:9b), entonces una decisión de esa magnitud debe ser consensuada, meditada, debe estar sujeta a mucha oración por parte del cónyuge que la este considerando. Como dije previamente el asunto del tiempo de ausencia debe ser planeado, platicado, estipulado. Se deben trazar metas concretas con la partida del esposo. Especificar cuantos años se irá, que cosas harán para mantenerse económicamente hablando para cuando el vuelva. Es decir, pondrán un negocio, comprarán algún bien inmueble, establecerán las condiciones para poder evitar la salida nuevamente del esposo.

Una pareja que decide una separación así debe tener un plan por bien de su matrimonio. No hacerlo constituirá un estilo de vida que tornará cada vez mas pesadas las cosas. No pueden estar en un constante ida y vuelta porque no es ese el modelo de Dios. Los divorcios se pueden evitar, toda vez existan acuerdos. Algunos esposos ven la posibilidad de unirse en matrimonio a otra persona en Estados Unidos con la finalidad de conseguir los papeles que lo puedan legalizar. Considero que esta acción viola toda la norma decretada por Dios. Además que se consideraría una bajeza, una vileza para su esposa y sus hijos. Es una traición a conveniencia. Por su puesto que jamás Dios aprueba algo como esto por mas que se intente justificar. En síntesis nada justifica la idea de un divorcio.

Tercero ¿Debe una mujer sacrificar la comodidad del dinero que recibe mensualmente a cambio de vivir al lado de su esposo?

Esta pregunta suena romántica. En realidad si lo es. El romance es un ingrediente necesario en el matrimonio. Fue de hecho el factor recurrente en la etapa del noviazgo. Por ende en el matrimonio no puede excluirse. Y ¿por qué digo que esta pregunta es romántica? Porque al final de cuentas las cosas materiales van y vienen. Y en la escala de valores, tengo que decir que ningún carro del año satisface la necesidad de afecto que una persona desea. Muchos hombres pensamos que regalando cosas de mucho valor lograremos demostrar mas amor por nuestras mujeres. Francamente estamos en un gran error. Cualquier mujer preferiría vivir debajo de un árbol pero al lado del hombre que ama. No quiero decir que las mujeres no aspiren a comodidades o lujos, pero si le preguntas a una mujer cristiana, comprometida con el Evangelio, si cambiaría todo los lujos y el dinero que tiene por tener un hombre de Dios a su lado, no lo dudaría ni una sola vez. El dinero no compra afecto. Los carros no dan besos ni caricias. Los lujos no dan consuelos a las tristezas, ni complementan soledades. ¿Entiendes dónde esta el romance? Esta en el hecho que las parejas desean permanecer juntas siempre, el cómo es lo menos importante.

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Hombres y mujeres tenemos percepciones distintas de lo que es vivir juntos. Los hombres prometemos la luna y las estrellas, las mujeres solo quieren un hombre a su lado. Prometemos viajes, casas cómodas, las mujeres solo desean que no nos separemos de ellas. Quieren vernos todos los días a su lado. ¿Cómo puedo estar seguro de ello? Lo haré a través de la demostración, pero tu deberás ayudarme recordando algo o haciendo una tarea. Has notado la mirada de una mujer que enviudó después de vivir por años junto a su esposo. ¿Has visto su mirada? ¿Sabes qué le ocurre cuando regresa a casa, qué siente, qué piensa? Bueno si lo sabes o no, es una buen reto que puedas averiguarlo. Platica con una mujer viuda y te llevarás grandes sorpresas. He escuchado decir que una parte de ellas fue enterrada junto a su esposo el día de su sepelio. Que las cosas no serán lo mismo sin él. Por supuesto no estoy diciendo que los esposos no lo resientan, claro que si. Pero en verdad las esposas resienten mas. Ellas sabían la hora que a él le gustaba comer, su plato favorito, cual camisa le gustaba mas. Al partir, ya no habrán mas camisas que planchar, no habrán mas conversaciones antes de dormir. Lo que intento decir es que la ausencia deja un hueco en la vida del viudo o viuda que no podrá llenarse con nada ni con nadie. Por eso es romántico, porque es preferible vivir juntos en circunstancias económicas menores que vivir abundantemente llenos de bienes materiales pero como si hubiésemos enviudado.

Las parejas se casan para toda la vida y en parte de la ceremonia se prometen estar unidos en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza. Entonces esa promesa debe cumplirse. A lo largo de mi vida (41 años, no es mucho) pero he aprendido que para vivir bien no se necesita mucho dinero. Nuestros hijos bien se disfrutan una golosina como bien disfrutan una buena comida. Nuestras parejas bien se sonrojan con una rosa que con dos docenas. Igual disfrutan una caminata a nuestro lado que andar en un carro ultimo modelo. Lo material no compensa lo sentimental. Por eso parejas que están en esta situación, consideren la idea de vivir juntos, permanecer juntos, caminar juntos. Al final nada de lo material se lleva uno. Lo que si queda es la satisfacción que vivieron una vida plena, feliz, donde juntos aprendieron a salir adelante. Piensen si es el estilo de vida que quieren llevar, porque lejos están expuestos a varios peligros. El enemigo anda como león rugiente buscando a quien devorar como dice el apóstol Pedro, y un matrimonio a distancia es una buena presa para ser devorado.

En el último articulo de eta serie veremos algunos de los peligros que corren los matrimonios a distancia. Mientras tanto haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible. 

 

Desarraiguemos “La Avaricia”

avaricia Hoy he sido confrontado con una palabra que a muchos puede sonarles extraña o desconocida: LA AVARICIA y he querido publicar una reflexión sobre esto en el blog, porque si bien es cierto que no es tan común la palabra si es importante conocer como esta mala conducta puede llegar a afectar nuestras vidas y como puede palparse en nuestro entorno. Para empezar debemos preguntarnos: ¿Qué es la avaricia? La avaricia es el afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas. Al leer la definición se puede entender el porqué del comportamiento del ser humano cuando el tema es el dinero. Porque dice: afán desordenado de poseer, esto da una connotación que la avaricia busca satisfacerse de la forma que sea. Es decir que la persona que es avara, no le importa absolutamente nada ni nadie, pues, con tal de obtener dinero una persona que es avara puede llegar a hacer cualquier cosa. Si lo que busca es encontrar satisfacción a su deseo desmedido de poseer entonces buscará incluso correr riesgos altos. Para ilustrar la palabra recurriremos al pensamiento de los rabinos, pues ellos veían la avaricia así: tal como tener un barril el cual no tiene fondo, el cual por más que se intente llenar nunca pueden hacerlo. Así son las personas avaras, nunca se llenan.

 La avaricia es un mal  que se da en cualquier ámbito de nuestras vidas, ocurre con el comerciante que no da un precio justo y constantemente incrementa los costos de sus productos para subir sus ganancias. O el patrono que se enriquece a costa de retenerles los sueldos a sus empleados o de no pagarles lo justo. O el empleado que es capaz de hacer hasta lo inmoral con tal de obtener un puesto donde ha de tener una mejor paga. Han existido personas que incluso han matado a familiares con tal de quedarse con propiedades. La avaricia se da incluso dentro las iglesias, muchos han cambiado la fe, la sencillez y laigledinero humildad del evangelio por el deseo desmedido de obtener riquezas. Razón tuvo Pablo al escribir: porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores (1Ti 6:10). Tanta ostentosidad solo denota que no vivimos una vida justa tal como Jesucristo lo demostró. También el apóstol Pedro dijo  y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme (2Pe 2:3). Por eso Jesús enseñó en Lucas 12:15 sobre la avaricia y les dijo a quienes lo escuchaban: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Originalmente dice: la vida del hombre no es o no está en la abundancia de bienes que posee.Porque las personas se afanan por tener cada día más dinero, no duermen pensando cómo han de hacer más y cada vez más.

A la persona que es avara no le importan las familia que abandona y destruye por tal de estar más tiempo en el trabajo y amasar más fortuna. No le importa su calidad moral como ser humano y se corrompe. El sacrifica todo por tal de alcanzar mucho dinero. Es aquí donde se puede aplicar la regla del contentamiento la cual dice en Hebreos 13:5  Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré. Dios está en control de nuestras vidas si le permitimos que Él nos guíe, por eso el salmista inicia diciendo en el Salmo 23: El señor es mí Pastor nada me faltará, lo cual me hace vivir confiadamente en Dios, sabiendo que Él es nuestro proveedor. No intento decir que no deberíamos trabajar, o que no deberíamos tener aspiraciones en la vida, por supuesto que no, pero si intento decirte que debes equilibrar tu vida, tú casa, tu familia, tus amigos, todo.

generosidadComo seres humanos deberíamos entender que el dinero solo es moneda de cambio, que va y viene, que sirve pero no me va dominar. Por eso Jesús dijo que nadie puede servir a dos señores, o ama a Dios o ama el dinero. Y el apóstol Juan dijo: la vida pasa y sus deseo pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. No podemos pasar vida tratando de llenarnos de riquezas porque al morir NADA nos llevamos dentro del ataúd. Seamos más bien justos, paguemos a quien le debemos, paguemos los salarios justos, compartamos con quienes lo necesitan. Proverbios 3:28 dice: Nunca digas a tu prójimo: «Vuelve más tarde; te ayudaré mañana», si hoy tienes con qué ayudarlo. A veces tenemos algo que podemos compartir y preferimos no hacerlo. A veces se desperdicia la comida y de pronto hay quien no tiene ni que comer. Incluso nuestros padres más si ya están avanzados en edad tienen necesidades que nosotros podemos ayudar a suplirlas. Ves lo que intento decirte es que por una vez en tu vida piensa que tú puedes compartir lo que posees con quien  no tiene nada. Que el dinero que ganas no es solo para satisfacerte a ti mismo. Sino que puede bendecir a otros. Haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible.