EL SUEÑO AMERICANO SE ROBÓ A MI ESPOSO (3era Parte)

En articulo anteriores hemos visto que en el diseño de Dios no esta contemplado la idea de un matrimonio a distancia y que las parejas deben honrar el mandato porque viene de parte de Dios. Ahora responderemos dos preguntas más y en el último articulo veremos los peligros que corre un matrimonio así. Ahora veamos la pregunta numero dos.

Segundo ¿Debe una mujer pedirle el divorcio a su esposo si él no decide regresar pronto?

Como se dijo arriba, el plan de Dios para la familia es que vivan juntos. Que se mantengan unidas. El divorcio en sí mismo delante de Dios es abominación. No es algo que considere bueno. Jesús dijo que la única posible razón por la que una pareja podría divorciarse era por causa de fornicación, es decir por todo tipo de pecado sexual que se cometa dentro del matrimonio (Mt 19:9). Pero también enseñó que sus verdaderos seguidores debían extender gracia sobre sus ofensores, no una vez, ni dos, ni siete, sino hasta setenta veces siete (Mt 18:21-22). Pudiendo aplicar esta enseñanza al hecho que sí un cónyuge ofende a otro a través de una relación pecaminosa de tipo sexual pueda existir la posibilidad del perdón. Que el cónyuge ofendido pueda extender la gracia sobre su pareja y considerar perdonarlo. Tengo que decir también y dejar claro que esa enseñanza de Jesús no significa que un esposo o esposa deba cometer un sinfín numero de veces algún pecado de tipo sexual y que en todo momento deba ser perdonado, porque decirlo así sonaría que es una licencia para pecar. Lo que si estoy diciendo es que consideren es que el divorcio tiene que ser la ultima instancia a la que una pareja deba recurrir. Que en la medida de lo posible busquen mantenerse bajo el vinculo sagrado del matrimonio. Jesús enseñó que lo que Dios une, el hombre no puede separarlo (Mt 19:6b).

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Nunca el divorcio podría solucionar el matrimonio de un esposo que se ha marchado. Porque si la meta es encontrar o iniciar una nueva relación tengo que decir que Jesús también enseñó que si se unen a terceras personas los divorciados cometen adulterio (Mt 19:9b), entonces una decisión de esa magnitud debe ser consensuada, meditada, debe estar sujeta a mucha oración por parte del cónyuge que la este considerando. Como dije previamente el asunto del tiempo de ausencia debe ser planeado, platicado, estipulado. Se deben trazar metas concretas con la partida del esposo. Especificar cuantos años se irá, que cosas harán para mantenerse económicamente hablando para cuando el vuelva. Es decir, pondrán un negocio, comprarán algún bien inmueble, establecerán las condiciones para poder evitar la salida nuevamente del esposo.

Una pareja que decide una separación así debe tener un plan por bien de su matrimonio. No hacerlo constituirá un estilo de vida que tornará cada vez mas pesadas las cosas. No pueden estar en un constante ida y vuelta porque no es ese el modelo de Dios. Los divorcios se pueden evitar, toda vez existan acuerdos. Algunos esposos ven la posibilidad de unirse en matrimonio a otra persona en Estados Unidos con la finalidad de conseguir los papeles que lo puedan legalizar. Considero que esta acción viola toda la norma decretada por Dios. Además que se consideraría una bajeza, una vileza para su esposa y sus hijos. Es una traición a conveniencia. Por su puesto que jamás Dios aprueba algo como esto por mas que se intente justificar. En síntesis nada justifica la idea de un divorcio.

Tercero ¿Debe una mujer sacrificar la comodidad del dinero que recibe mensualmente a cambio de vivir al lado de su esposo?

Esta pregunta suena romántica. En realidad si lo es. El romance es un ingrediente necesario en el matrimonio. Fue de hecho el factor recurrente en la etapa del noviazgo. Por ende en el matrimonio no puede excluirse. Y ¿por qué digo que esta pregunta es romántica? Porque al final de cuentas las cosas materiales van y vienen. Y en la escala de valores, tengo que decir que ningún carro del año satisface la necesidad de afecto que una persona desea. Muchos hombres pensamos que regalando cosas de mucho valor lograremos demostrar mas amor por nuestras mujeres. Francamente estamos en un gran error. Cualquier mujer preferiría vivir debajo de un árbol pero al lado del hombre que ama. No quiero decir que las mujeres no aspiren a comodidades o lujos, pero si le preguntas a una mujer cristiana, comprometida con el Evangelio, si cambiaría todo los lujos y el dinero que tiene por tener un hombre de Dios a su lado, no lo dudaría ni una sola vez. El dinero no compra afecto. Los carros no dan besos ni caricias. Los lujos no dan consuelos a las tristezas, ni complementan soledades. ¿Entiendes dónde esta el romance? Esta en el hecho que las parejas desean permanecer juntas siempre, el cómo es lo menos importante.

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Hombres y mujeres tenemos percepciones distintas de lo que es vivir juntos. Los hombres prometemos la luna y las estrellas, las mujeres solo quieren un hombre a su lado. Prometemos viajes, casas cómodas, las mujeres solo desean que no nos separemos de ellas. Quieren vernos todos los días a su lado. ¿Cómo puedo estar seguro de ello? Lo haré a través de la demostración, pero tu deberás ayudarme recordando algo o haciendo una tarea. Has notado la mirada de una mujer que enviudó después de vivir por años junto a su esposo. ¿Has visto su mirada? ¿Sabes qué le ocurre cuando regresa a casa, qué siente, qué piensa? Bueno si lo sabes o no, es una buen reto que puedas averiguarlo. Platica con una mujer viuda y te llevarás grandes sorpresas. He escuchado decir que una parte de ellas fue enterrada junto a su esposo el día de su sepelio. Que las cosas no serán lo mismo sin él. Por supuesto no estoy diciendo que los esposos no lo resientan, claro que si. Pero en verdad las esposas resienten mas. Ellas sabían la hora que a él le gustaba comer, su plato favorito, cual camisa le gustaba mas. Al partir, ya no habrán mas camisas que planchar, no habrán mas conversaciones antes de dormir. Lo que intento decir es que la ausencia deja un hueco en la vida del viudo o viuda que no podrá llenarse con nada ni con nadie. Por eso es romántico, porque es preferible vivir juntos en circunstancias económicas menores que vivir abundantemente llenos de bienes materiales pero como si hubiésemos enviudado.

Las parejas se casan para toda la vida y en parte de la ceremonia se prometen estar unidos en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza. Entonces esa promesa debe cumplirse. A lo largo de mi vida (41 años, no es mucho) pero he aprendido que para vivir bien no se necesita mucho dinero. Nuestros hijos bien se disfrutan una golosina como bien disfrutan una buena comida. Nuestras parejas bien se sonrojan con una rosa que con dos docenas. Igual disfrutan una caminata a nuestro lado que andar en un carro ultimo modelo. Lo material no compensa lo sentimental. Por eso parejas que están en esta situación, consideren la idea de vivir juntos, permanecer juntos, caminar juntos. Al final nada de lo material se lleva uno. Lo que si queda es la satisfacción que vivieron una vida plena, feliz, donde juntos aprendieron a salir adelante. Piensen si es el estilo de vida que quieren llevar, porque lejos están expuestos a varios peligros. El enemigo anda como león rugiente buscando a quien devorar como dice el apóstol Pedro, y un matrimonio a distancia es una buena presa para ser devorado.

En el último articulo de eta serie veremos algunos de los peligros que corren los matrimonios a distancia. Mientras tanto haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible. 

 

Sanando nuestro matrimonio (1era. Parte)

Sabían ustedes que tristemente el adulterio es una de las principales razones por las cuales mas matrimonios se divorcian actualmente dentro de las sociedades modernas. Tanto matrimonios jóvenes como no tan jóvenes se están destruyendo a causa de este terrible problema social, ojo, problema, no solución. El adulterio es un problema que afecta tanto a creyentes como a no creyentes. No discrimina a nadie. Cada día mas hijos también se ven afectados por causa de la infidelidad de uno o ambos de sus padres.

En uno de sus artículos, el pastor y conductor del programa radial: La Familia es Prioridad, el pastor Víctor Súchite pregunta: “¿Sabía usted que según las estadísticas actuales, aproximadamente el 60% de los hombres casados y el 40% de las mujeres casadas le han sido infieles a sus parejas, al menos en una oportunidad (la familia es prioridad, programa radial) escuche bien, al menos en una oportunidad. Es decir que debemos aceptar que el adulterio es un hecho muy común dentro de las familias en el mundo entero.

Cuando analizamos esta pregunta y estas cifras, no es muy difícil decir que, muy probablemente dentro del grupo de lectores de este blog existan personas que han atravesado por tan amarga experiencia, o incluso en este preciso momento estén atravesando un proceso de esta naturaleza, o están ya considerando el divorcio como una de las opciones para resolver dicho problema, o a penas están viviendo una etapa de asimilación tras la confesión de su cónyuge, o bien ya, favorablemente, han iniciado un proceso de restauración matrimonial. Sea el caso que sea, en los próximos artículos abordaremos el adulterio como tema central y nuestro objetivo es poder ayudar a sanar los corazones de aquellos matrimonios que han sido dañados.

sanando el corazón de mi cónyuge

El adulterio, como todos los pecados que el hombre comete, no es un acto que surja de la noche a la mañana. Es mas bien un proceso, en donde todo aquel hombre o mujer sin darse cuenta, o conscientemente, se empieza a exponer a una situación de mucho riesgo hasta que llega el momento en el cual finalmente termina cometiendo pecado. Es por ello que antes de sanar un matrimonio herido, necesitamos conocer tres peligros a los que estamos expuestos como matrimonios actualmente y cuales son las soluciones que la Biblia nos ofrece para evitar caer en tales peligros.

Primer Peligro: FALTA DE VALORACION CONYUGAL

En la vida, tanto hombres como mujeres necesitamos sentirnos valiosos como seres humanos. Necesitamos saber que representamos algo para alguien. Nos gusta saber, por naturaleza que las personas, y en este caso especifico nuestro cónyuge nos valora. Que significamos algo para él o para ella. Que cada acción, actitud, esfuerzo, que hacemos representa algo valioso para nuestra pareja. Gary Chapman, en su libro: Los cinco lenguajes del amor dice que: “Los psicólogos han llegado a la conclusión de que la necesidad de sentirse amado es una de las necesidades primarias del ser humano”. Para una persona es prioritario sentir que alguien lo ama y que lo valora. Desde su niñez busca llamar la atención de sus padres, le gusta que reconozcan sus gracias, incluso sus travesuras. Por ello cuando un nuevo miembro llega a la familia los hermanos mayores se vuelven mas inquietos porque sienten que les están robando atención. Necesitan sentirse apreciados y no que están pasando de moda. Ya que no existe peor situación para una persona que sentirse devaluado. Porque esto los pone en la categoría de inútiles u obsoletos. Le gusta recibir una palmada en el trabajo por su buen desempeño, o aplaudido después de una conferencia. O que le reconocen por ser buen estudiante. En fin, le gusta sentirse valioso.

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Todos en general buscamos ser reconocidos por lo que somos y también, porque no decirlo, por lo que tenemos y hacemos. Es parte de nuestra naturaleza humana. De igual manera en las relaciones sentimentales, desde el noviazgo todos procuramos ganarnos la admiración de nuestra pareja. Tratamos de presentar nuestra mejor imagen delante de ellos, nos esforzamos cada día para que nuestra pareja conozca el lado mas interesante de nosotros. Procuramos que nos vean como personas de bien, que tenemos educación, que somos esforzados, que somos amables, con buenos sentimientos y valores. Jamás queremos que vean nuestro mal genio, o nuestros defectos. Queremos ganarnos el corazón de nuestra pareja a base de nuestros mejores argumentos. Y lo conseguimos. Sin embargo, es triste reconocer que: una vez casados muchas cosas cambian, y una de ellas es la falta de valoración conyugal. Quiero mostrarte dos casos de falta de valoración conyugal:

A. Esfuerzos invisibles.

Una critica que comúnmente hace un esposo hacia su esposa es que ella no trabaja como él. NO RECONOCE QUE: Su esposa a diario lidia con todas las tareas que se deben hacer en casa: como limpiar la casa, ordenarla, lavar ropa, doblar, planchar, si hay niños, cuidarlos. Cocinar. Toda esposa desearía al menos una vez a la semana escuchar que la comida esta deliciosa, que la casa se ve hermosa, o un ramo de rosas que le hagan ver que se le reconoce por todo lo que ha hecho en su duro día de trabajo. Sin embargo este trabajo casi nunca se ve y menos se agradece.

Por otro lado, el esposo, todos los días sale a bregar a la calle. Se esfuerza porque todos los días pueda mantenerse vigente en su trabajo. Se expone a las dificultades y peligros de la calle, con la finalidad de sostener el hogar de una manera agradable. Pero, TAMPOCO SE RECONOCE su esfuerzo. Es casi seguro que de vez en cuando le gustaría escuchar a él también que se le agradece por todo lo que hace día con día para traer el sostenimiento económico de la casa. Si a la esposa le gustaría recibir un ramo de rosas en reconocimiento a su trabajo, al esposo también le gustaría cenar algo especial de vez en cuando por las luchas que sostiene.

reconocimientos invisibles

Nuestros esfuerzos no deberían ser inasibles para nuestro cónyuge. No deberíamos ser ajenos a la necesidad del otro. Pues, al no existir esta clase de valoración dentro del matrimonio, empiezan a formarse grietas dentro de la relación. Se empiezan a formar rupturas y se empieza a dar también paso a los malos pensamientos, o las frustraciones para que entren por esas grietas. Cada espacio se empieza a llenar de ideas y estas ideas se convierten en  pensamientos y luego en palabras. Y palabras que hieren.

La Semillas de Fe para esta situación:

  1. Para el esposo: recordar que en todo momento la Biblia nos manda a amar a nuestra esposa. De la forma en que Cristo amó a la iglesia. Entregándose sacrificialmente a ella. (Ef. 5:25). En este caso amarla significa valorar todo lo que hace para mantener el equilibrio en el hogar. Amarla es reconocer que posiblemente ella antepuso la familia por sus sueños profesionales, o personales, ya que muchas esposas se dedican completamente al hogar. Y lo hizo por amor a él y por amor a Dios. El esposo debe amar a su esposa sin importar que ella ya no tenga todo el tiempo de antes para arreglarse para su visita. Debe amarla aun cuando halla días donde no se vea deslumbrante. Debe amarla por cada detalle que llevan su sello dentro de la casa.
  2. Para la esposa: someterse a su esposo. Es decir, subyugarse a él. Respetando la posición que Cristo estableció para él dentro del matrimonio. Subyugarse es entender que su esposo es su cabeza. Es el hombre que merece no solo su respeto sino su admiración. Cada mujer que ve a su esposo como se esfuerza por traer el sustento a casa lo respeta. Nunca menosprecia lo que hace, sea un albañil, agricultor, vendedor de periódicos, sea lo que sea, porque lo importante es que lucha todos los días por que a la familia nunca le falte el alimento en la mesa.
  3. Para ambos: Recordar que: El amor no se comporta con rudeza (1Cor. 13:5a). No se deben menospreciar uno al otro, sino mas bien motivarse, incentivarse, exhortarse para que juntos puedan salir adelante. Que siempre existan palabras de halago, de valoración, tal y como cuando eran novios.

Continuaremos en el siguiente articulo, mientras tanto, haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.