LO QUE DIOS VE

Así dice el Señor: El cielo es mi trono y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Dónde, pues, está la casa que podrías edificarme? ¿Dónde esta el lugar de mi reposo? Todo esto lo hizo mi mano, y así todas estas cosas llegaron a ser -declara el Señor. Pero a éste miraré: al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi Palabra. (Isaías 66:1-2)

Dios ve desde su Trono

El fin primordial de cada uno de mis escritos siempre ha sido presentar a Dios a mis lectores. Que cuando lean algo de lo que escribo puedan conocer el carácter de Dios, sus atributos. Humildemente digo que la tarea es difícil. Porque descifrar un texto y revelar a Dios requiere primeramente que Él mismo nos permita descubrirlo y entenderlo. Seguidamente requiere de mucha agudeza espiritual para poder conseguirlo. Aún así, y aunque no siempre lo consigo, pues como ser humano tengo muchas limitantes, y explicar a Dios no es fácil, ese no deja de ser mi propósito. 

Sin embargo, textos como el de hoy, vemos como Dios habla a su pueblo, señalando su grandeza. Dice: el cielo es mi trono y la tierra es el estrado de mis pies. La ilustración es tan maravillosa que nos indica que Su Voz traspasa el espacio tiempo, que puede romper la barrera del sonido, que puede traspasar los confines del universo y desde ahí llegar hasta nosotros. A partir de ahí las preguntas que nos hace, se responden por sí solas, ¿Qué edificio o lugar puede contener a Dios? Ninguno, pues Su Poder creador lo ha hecho todo. Nada hay que Él no haya hecho

Y aquí se viene lo mejor, lo extraordinario de Dios para nosotros. Que, pese a Su Grandeza, Poderío, y Majestad, LO QUE DIOS VE en sus hijos es: (1) su humildad, (2) su corazón contrito, arrepentido, y (3) su actitud ante Su Palabra, es decir, el valor que le damos al tiempo de escudriñarla, y el temor para obedecerla. Pregunto:

¿Reconoces la grandeza y majestad de Dios? ¿Cuán humilde eres delante de Él? ¿Cuándo fue la última vez que le adoraste con un corazón humillado? ¿Es Su Palabra el eje, fundamento y motivo de obediencia para ti? 

La ilustración es tan maravillosa que nos indica que Su Voz traspasa el espacio tiempo, que puede romper la barrera del sonido, que puede traspasar los confines del universo y desde ahí llegar hasta nosotros.

Semillas de Fe

Espero que tu corazón sea buena tierra, para que esta Semilla de Fe germine, crezca sanamente y de fruto al ciento por uno. Si te gustó, dale me gusta, compártela y déjanos tus comentarios. Me despido como siempre diciendo, haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

Semillas de Fe

LO QUE PUBLICAMOS HACE ECO EN LA ETERNIDAD

Mateo 12:35-36 dice: “El hombre bueno de su buen tesoro saca cosas buenas; y el hombre malo de su mal tesoro saca cosas malas. Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”.

¿Significa entonces que cada que publico algo en mis redes sociales o hablo, o escribo, es tomada en cuenta por Dios? ¿Qué mis publicaciones si tienen repercusión eterna? ¿Quiere decir también que con las cosas que hablo, o publico estoy mostrando lo que realmente llevo en mi corazón, lo que soy en verdad? ¿Alguien bueno o alguien malo? La respuesta a todo esto es: si.

CADA PALABRA QUE PROFERIMOS HACE ECO EN LA ETERNIDAD. Revela quienes somos en verdad. Que es lo que hay dentro de nosotros. Dice si estamos dando frutos buenos o malos. Dice mucho acerca de lo que llevamos en el corazón. Y en el cielo se esta tomando nota de todo ello. ¿Cómo es posible esto?

CADA PALABRA QUE PROFERIMOS HACE ECO EN LA ETERNIDAD.

Déjame explicarte de esta forma:

El taquígrafo de tribunal es la persona encargada de registrar cada palabra que se dice durante un juicio. Todo lo que ahí se habla, él lo escribe. Esto sirve para evitar confusiones durante el litigio. Solo el juez puede pedirle que omita alguna palabra. Pues, de igual forma, pensemos que en el cielo tenemos un taquígrafo particular que esta recopilando cada una de nuestras palabras que expresamos en este lado de la eternidad y por cada una de ellas dice el pasaje, seremos juzgados, daremos cuenta, y seremos, o bien justificados o bien condenados. Nada se esta omitiendo.

Entonces, meditemos por un momento, ¿Qué estamos publicando en nuestras redes? ¿qué esta saliendo de nosotros cuando hablamos? ¿Serán a caso solo memes, videos sin sentido, expresiones inadecuadas, cosas que no edifican, publicaciones que solo sirven para sembrar odio, que despotrican contra todo y contra todos, que son ofensivas? ¿O estamos siendo de edificación y bendición para los demás?

Así que, no seamos ni consumidores ni propagadores de tanta basura informática. Seamos más bien como el hombre bueno, el cual expresa con sus palabras lo que internamente lleva, externa lo bueno de su interior, pero, a diferencia del hombre malo, lo que de él sale es bueno. Habla con propiedad, sin ofender, sin lastimar, sin herir la integridad de otros. No juzga nada con insensatez, ni siquiera se atreve hacerlo pues entiende que él no es Dios. No profiere maldiciones sino bendiciones. Alaba con sus palabras a Dios, lo exalta, le agradece, le canta, le ora, sus palabras son como aceite que sana las heridas. Entiende que sus palabras deben ser como sazonadas con sal, que debe hablar palabras de bien y no de mal. Suficientes cosas malas hay ya como para seguir propagando basura. Dejemos de creer que las palabras se las lleva el viento. Porque TODO LO QUE SALE DE NOSOTROS SIEMPRE HACE ECO EN LA ETERNIDAD.

Mi consejo final es el mismo que el diera el apóstol Pablo a los filipenses, “sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado (Filipenses 2:15-16).

Me despido como siempre diciéndote, haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible.