DECISIONES TRASCENDENTALES

Por tanto, debemos comprender que no existe una decisión mas trascendente que confesar como Rut: Tu Dios será mi Dios, aunque esto implique renunciar a cultura, creencias, costumbres, derribar ídolos en el corazón, o incluso apartarse hasta de la familia, para abrazar la fe en el Dios vivo.