Incongruencia cristiana

¡Generación de víboras! ¿cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. Mateo 12:34b

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Introducción

Incongruencia es la falta de correspondencia entre una cosa y otra. Es hacer algo que es contrario a lo que decimos. La incongruencia en el cristianismo moderno es que hablamos mucho pero hacemos muy poco. Predicamos tanto el Evangelio pero lo vivimos muy poco. La incongruencia entre lo que hacemos y decimos solo demuestra la falta de autenticidad de nuestra vida. Solo comprueba que existe un gran carencia de verdad en nuestras vidas. No nos hemos percatado que las palabras son menos eficaces que las acciones que realizamos cuando no coinciden unas con las otras.

La incongruencia de nuestro mensaje

Predicamos amor pero estamos viviendo en pleitos todo el tiempo, no logramos extender nuestra mano al caído, no somos capaces de ver la necesidad del hambriento y ni siquiera nos percatamos que a unos cuantos pasos de donde vivimos tenemos suficiente trabajo social que podemos hacer. Predicamos perdón y no somos capaces de perdonar, ni siquiera de buscar la conciliación. Seguimos albergando en nuestros corazones rencor, ira, venganza y amargura. No es congruente nuestros mensajes de esperanza si nosotros vivimos como sino la tuviéramos. No sirve de mucho decir que tenemos una relación con Jesucristo si nuestra vida refleja que ni siquiera sabemos quién es Él. Cada vez me convenzo mas que hace falta mas acción genuina que palabras bonitas.

Debe nacer de un corazón bueno

Siempre he dicho que nadie puede dar lo que no tiene y esto aplica muy bien a este pasaje. Porque Jesús pregunta ¿cómo pueden hablar lo bueno siendo malos? En otras palabras, Él les esta diciendo, cómo pretenden que yo les crea lo que están diciendo si yo se muy bien quienes son ustedes. Yo les conozco como son en realidad, lo que hay dentro de su corazón. Yo se perfectamente que ustedes no son sinceros, no son auténticos. Yo se que dentro de ustedes no existen buenos sentimientos. Por eso tiene razón al decirles víboras, porque sus actitudes son despreciables, son repugnantes, son reprobables y asquerosas. Quieren engañarme con sus artimañas, con sus juegos astutos. No olvidemos que Jesús conoce lo que abunda el corazón habla la boca.

De un corazón que esta lleno de pudrición no puede salir un buen aroma. Todo lo opuesto, de un corazón así solo puede salir olor a putrefacción, pestilencia. Imagina este cuadro, una persona falleció trágicamente en un accidente, tu viste como su cara quedó lastimada, casi irreconocible, pero cuando estas en su funeral y el cuerpo ya esta preparado, está tan bien maquillado que sus golpes son casi imperceptibles, sin embargo, aunque este muy bien maquillado él sigue estando muerto, y en cuestión de horas, la descomposición de su cuerpo provocará olores nauseabundos. Entonces lo mismo sucede con las personas que quieren aparentar, están tan bien maquilladas pero por dentro ya todo se esta corrompiendo, se esta descomponiendo y por lo tanto de su interior no puede salir algo bueno.

No podrán jamás hablar de vida si están muertos por dentro. No podrán hablar de amor si no pueden amar a quien los ha herido. No podrán hablar de perdón sino pueden perdonar ni la falta mas pequeña. Nadie puede por mas que quiera hablar de Cristo si Él no esta dentro de su corazón. No puede hablar de Dios porque no le conoce. Una persona que dentro de sí no tiene sano su corazón no puede pretender sanar a otro. Una persona que no ha sido liberado de raíz, desde adentro del pecado, no puede hacer lo bueno. Simplemente no puede, porque como dice en el verso anterior, el árbol bueno da fruto bueno, pero el malo jamás puede dar un buen fruto porque desde la raíz el árbol es malo. Por mas que se afane el que tiene raíz mala en dar fruto bueno, no podrá. El buen fruto nace de arboles que tienen raíces limpias, puras, sanas.

Abundancia del corazon

Lo que abunda en el corazón

 ¿Quieres conocer cómo es una persona? escúchala hablar, observa como se comporta y mira cuáles son sus obras. Si habla solo de futbol es porque la mayor parte del tiempo pasa viendo, jugando o leyendo de futbol. Si habla solo de telenovelas pues ya sabes cuales son sus pasatiempos. Si habla solo de tecnología pues por ende también ya sabes lo que es su pasión, si una persona solo habla de pornografía, sexo, y cosas de ese tipo pues ya sabes de que se esta llenando su vida. Por lo que habla una persona se le puede conocer quien es. Por lo que hace también, porque cuando no hay verdad en la vida de una persona puede decir que él es un sin fin de cosas pero su ser lo empujará hacer lo que en verdad es. Una persona puede llegar a fingir muy bien y por mucho tiempo, pero tarde o temprano sus frutos malos demostrarán quién es en realidad. Lo que se es naturalmente, naturalmente se hace. El hombre se compone de 90% de lo que es y 10% de lo que hace. Entonces las cosas malas se hacen naturalmente porque es lo que la persona en realidad es.

compartiendo el evangelio

La otra cara de la moneda, si alguien solo te habla de Dios, te cuenta los textos que ha leído en la Biblia y que le han impactado, o si te habla de lo mucho que Dios ha hecho con él, de cómo lo rescató Dios, de lo que era antes y lo que ahora Dios le permite ser, si una persona te habla con pasión de cuantas bendiciones ha descubierto en la Biblia, y lo extraordinario que es Jesús. Si esa persona te cuenta lo que mas le impactó del sermón del domingo, si te cuenta alguna de las enseñanzas que aprendió de Jesús en la Biblia o si todo el tiempo te esta hablando de lo maravilloso que es ser cristiano, entonces esa persona también esta demostrando quien es y que es lo que mas le apasiona y que es lo que mas abunda en su corazón. Pero no bastaría solo con hablar, sino que además de hablar esa persona debe mostrar con hechos que es gentil, amoroso, servicial, cumplido, si esa persona todo el tiempo esta procurando la comunión entre los demás, si siempre tiene una palabra de sabiduría, si esa persona también demuestra con hechos que no reacciona igual a todos cuando hay injusticias laborales, si ves que comparte con el necesitado, si ora por los que lo ofenden, entonces sabrás quien es él en realidad, entonces habrá una realidad respaldada con hechos. Sus palabras serán congruentes con lo que día a día él vive. Demostrará que la raíz esta sana porque esta sembrado en buena tierra.

Cuatro Semillas de Fe para erradicar la incongruencia cristiana.

 

  1. Ser sanados, Jesús es el único que puede sanarnos de raíz. Él puede cambiar nuestra naturaleza pecaminosa a una naturaleza santa. Para dar buenos frutos necesitamos que Dios, quien es el labrador, nos limpie de toda impureza. Jesús puede limpiar nuestro corazón de cualquier plaga que lo este contaminando, darnos vida abundante, para que nuestro corazón hable abundantemente de Cristo.

 

  1. Leer su Palabra, dejar que todos los días la Palabra de Dios nos colme de bendiciones. Para hablar abundantemente lo bueno debemos nutrirnos abundantemente de lo bueno. Porque una vez sanada la tierra se debe nutrir bien para que la raíz se mantenga sana. La Palabra de Dios es el alimento ideal para mantener un corazón limpio. Y si rebosa nuestro corazón de la verdad Bíblica naturalmente hablaremos de ella.

 

  1. Permanecer en Jesús. Nada podemos hacer separados de él. Caminar con Jesús todos los días, seguir su ejemplo, andar como él anduvo, vivir como él lo hizo. Ese es el resultado de un corazón colmado de Palabra de Dios. Dios produce en nosotros tanto el querer como el hacer.

 

  1. Pedir la dirección del Espíritu Santo, quien mejor que aquel que escudriña el corazón de Dios para guiarnos a toda verdad y justicia. Él pondrá en nosotros lo que habremos de hablar. Él purificará nuestro corazón para que hable nuestra boca.

Y como siempre haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible. 

No lo reconocieron (Juan 1:11-12)

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Un día una niña hizo un largo viaje para llegar al pueblo vecino donde estaba la estación del tren. Emma, la hermana mayor volvía a casa luego de haber estado por varios años ausente. Ya que desde muy niña sus padres la habían mandado a estudiar a otra ciudad. Por muchas semanas en la casa de aquella familia no se hablaba mas que del regreso de Enma. La emoción les invadía a todos, especialmente a aquella niña. Cuando finalmente llegó ese día, aquella niña estaba muy feliz, emocionada, e impaciente. Finalmente, el tren hizo su aparición, todos se volcaron a las puertas para recibir a sus familiares y amigos. De pronto una joven desconocida se acercó a la familia de aquella niña, quienes de inmediato la abrazaron y besaron. Cuando finalmente la soltaron Emma se acercó a la niña pero esta rechazó tanto el abrazo como el beso que intentó darle. Corrió despavorida hacia la mamá y le preguntó: ¿quién es esta señorita? ¿por qué no vino Emma?

La niña simplemente no había conocido a su hermana Emma. Probablemente en su mente la imagen de su hermana era distinta, o quizás esperaba ver a la niña que había salido de casa. Lo cierto es que el concepto que se había formado en la mente no le permitía reconocer a su hermana.

La Biblia dice en Juan 1:11-12, que a los judíos, los hermanos de Jesús les pasó algo similar, el texto dice:

A los suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los  que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. 

Por siglos se habló de la llegada de un Mesías, los judíos lo idealizaron como un caudillo, un revolucionario, un Rey montado a Caballo para librarlos del imperio opresor. El concepto que tenían del Mesías esperado difería a lo que vieron en Jesús. Un hombre pacifico, que predicaba el arrepentimiento y llamaba al amor y a la piedad. Esos per-conceptos no les permitió ver a Jesús como el Mesías. Hoy también muchos, tienen sus propios conceptos de Jesús. Conceptos muy a conveniencia. Y también por esos mismos conceptos no pueden ver al Jesús de la Biblia y menos al Jesús que puede salvarlos de las garras del pecado y del castigo eterno.

Semilla de Fe: La semilla que quiero sembrar en tu corazón es:

Para conocer a Jesús hace falta ir a Escritura, de pasta a pasta la Biblia revela al Mesías Redentor. Una vez que Dios te revela al Hijo, tu encuentras a Jesús y así alcanzas la Vida Eterna en su amor. En Juan 17:3,  dice: Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien Tú has enviado. Por tanto, busca a Jesús mientras puede ser hallado.