¿POR QUÉ JESÚS CAUSA DIVISIÓN?

PENSAMIENTOS EN EL EVANGELIO DE JUAN. (Tiempo estimado de lectura: 10 minutos)

INTRODUCCIÓN

Jesús siempre ha sido objeto de división. Para algunos, Él sigue sin ser quien dijo ser. Siguen si creer que Él es el Mesías, el Hijo de Dios, el Salvador del mundo. Es dramático ver que encima de no creer le atacan, argumentan en su contra, niegan los hechos sin siquiera  haber tenido o tratado de acercarse a Él, movidos más por las corrientes de pensamiento que por la experiencia. Pero para otros como yo, Él si es quien dijo ser, Él es el Hijo Unigénito de Dios, Él es el Dios encarnado que descendió del cielo para ofrecerse voluntariamente en sacrificio por los pecadores. 

Juan capitulo. 7: Jesús causa división.

Sin embargo esto no tomó por sorpresa al Señor, al contrario, Jesús advirtió que esto ocurriría. Él dijo: «que familias se dividirían, tres estarán a mi favor, afirmó, y dos en mi contra, o viceversa. Hijos estarán contra padres, familia política de igual forma, todo por causa de Él» (Luc 12:51-53). En el Evangelio de Juan 7:5 dice que: «ni sus hermanos de sangre creían en Él», menos las multitudes. También en el mismo capítulo se registra que luego de escuchar sus enseñanzas y ver sus obras milagrosas buena parte de la multitud se decía: «¿acaso esperan que el Mesías haga mas señales milagrosas que las que hizo este hombre?» (Jn 7:31), pero otro grupo decía que «estaba endemoniado porque les decía que querían matarle» (Jn 7:20). En en 7:40 ss. Dice que «algunos de la multitud, al oír lo que Jesús decía, afirmaron: Seguramente este hombre es el Profeta que estábamos esperando. Otros decían: Es el Mesías. Pero otros expresaban: ¡No puede ser! ¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea?… Así que hubo división entre la multitud a causa de Él.»

La gran pregunta que debemos responder: ¿por que Jesús es motivo de tanta división, que lo provoca? ¿Por qué no se cree globalmente en Él? Déjame mostrarte al menos tres argumentos para responder ¿POR QUÉ JESUS ES MOTIVO DE DIVISION? 

PRIMER ARGUMENTO, FALTA DE FE.

La fe es la principal razón para aceptar o rechazar a Jesús. Mientras que una persona no crea en Él, estará en su contra. O no estará a su favor. Pero esta fe no proviene de la nada. Dios es el artífice de la fe en nuestro corazón. Él es quien nos mueve hacia el hijo, nos atrae a Él, lo afirman varios pasajes como Jn 1:13, 18; 4:27, 32; 6:37, solo por mencionar algunos. Dios nos da y alimenta la fe a través de Su Palabra. A medida que leamos la Biblia y escuchemos mensajes bíblicos nuestra fe florecerá y crecerá. De ahí la importancia que tiene tanto lo uno como lo otro.

Dios es el artífice de la fe en nuestro corazón. Él es quien nos mueve hacia el hijo, nos atrae a Él…Dios nos da y alimenta la fe a través de Su Palabra. A medida que leamos la Biblia y escuchemos mensajes bíblicos nuestra fe florecerá y crecerá. De ahí la importancia que tiene tanto lo uno como lo otro.

Por eso el apóstol Pablo dijo: «¿pero cómo pueden ellos invocarlo para que los salve si no creen en Él? ¿Y cómo pueden creer en Él si nunca han oído de Él? ¿Y cómo pueden oír de Él a menos que alguien se lo diga?» (Ro 10:14). Sin embargo dice más abajo que no todos aceptan la Buena Noticia, no todos son avivados en su corazón (Ro 1016) y necesitan constantes señales milagrosas para poder creerle (Jn 4:48 6:26), contradiciendo así lo que significa la fe, porque la fe se basa en creer a pesar de no ver nada tangible. Entonces, estamos a favor o en contra de Jesús si creemos o no Él. Y esa fe, es el Padre quien la pone en nosotros como consigna Efesios 2:8-9. Concluyendo que El pecado del mundo es no creer en Jesús como consigna Juan 15:9. 

SEGUNDO ARGUMENTO, FALTA DE AMOR GENUINO A CRISTO

Las personas también se dividen por causa del amor a Jesús. Pues Jesús, bien puede ser amado como odiado. Si, leíste bien, a Jesús mucho le amamos, pero también son multitudes las que no lo hacen. Tengo argumentos para decir que incluso, personas que se congregan en una iglesia, pese a su asistencia, en realidad no le aman. Pero eso es material para otro escrito. Jesús no era ajeno a este sentimiento en su contra, a continuación te muestro solo algunos pasajes para sustentar lo dicho. Por ejemplo en 8:42 les dice a los fariseos: «Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque he venido a ustedes de parte de Dios» les dijo a los líderes religiosos. Pues ellos afirmaban ser hijos de Abraham, escudriñaban las Escrituras, pero no imitaban la fe de Abraham. En el v.43 dice que «ni siquiera toleran escuchar su enseñanzas» (lo mismo que ocurre con algunos miembros de las congregaciones), no toleran el mensaje, se resisten a él, no les hace sentido, no lo entienden.

Pero por otro lado, los que le aman, los que pertenecen a Dios, dice en el v.47a: «escuchan con gusto las palabras de Dios». Amar a Jesús está relacionado por tanto, con amar las Escrituras, con obedecerlas, con atesorarlas, como dice en Jn 15:10, «cuando obedecen mis mandamientos, permanecen en mi amor». Por eso es que siempre digo que en la medida que somos expuestos a las Escrituras, creceremos en Fe, seremos edificados, fortalecidos en nuestra vida espiritual, pero también crecerá nuestro amor por Jesús, por Dios, por lo Santo. Más querremos ser guiados por el Espíritu Santo. El amor a Jesús nos lleva a considerar como de menor importancia lo que pertenece a este mundo. Eso pasa a segundo plano. Lo cual nos dirige al ultimo argumento, Jesús esta dividido por amor al mundo terrenal.

En la medida que somos expuestos a las Escrituras, creceremos en Fe, seremos edificados, fortalecidos en nuestra vida espiritual, pero también crecerá nuestro amor por Jesús, por Dios, por lo Santo. Más querremos ser guiados por el Espíritu Santo.

TERCERO, EXCESIVO AMOR A ESTE MUNDO

Jesús también esta divido por causa de los valores de este mundo. Quienes no aman a Jesús aman vivir bajo los valores de este mundo. Se conducen guiados por las corrientes terrenales.  Pero los que aman a Jesús se conducen bajo los preceptos del reino. Viven por ellos. No son impresionados ni movidos por causa de lo que todos mundo piensen o crean o deseen. Al contrario, se mantienen firmes en su amor por Jesús. Pues si le amamos a Él, se inclina la balanza hacia Él y no hacia el amor por lo terrenal. Nos permite separar nuestras prioridades espirituales de las prioridades y de las exigencias terrenales. Nos despega de los deseos de este mundo, lo material no deja ser importante, pero si se convierte en secundario. El amor por Jesús produce en el mundo odio hacia Él y hacia nosotros. Por Jesús, porque Él los acusa de hacer lo malo (Jn 7:7), expone sus pensamientos oscuros, deseos mezquinos, malas acciones (Jn 3:20). En quienes le amamos provoca odio porque no pertenecen, ni se conducen como el mundo lo hace, porque no forman parte de Él, porque han sido sido elegidos por Él (Jn 15:18ss). Este odio es tal que provocará que suframos similares sufrimientos que los sufridos por Jesús. Incluso dice que algunos morirán en manos de personas que piensan que están haciendo un servicio santo para Dios (Jn 16:2).

Esto ultimo, no nos debe desanimar, Jesús dijo que nos lo advertía para avivar nuestra fe, pero también dijo que debíamos sentirnos bienaventurados si sufríamos por su causa. Lejos de desanimarnos nos debe servir como parámetro para evaluar nuestra vida espiritual. Pues si estamos viviendo como lo hace el mundo, congraciándonos con él, buscando su aceptación y aprobación, más identificados con sus valores y conductas que con las del reino, seguramente es porque le amamos más a él que a Jesús. La iglesia –como dijo mi amigo pastor Moisés Alvarado en una predica reciente: «es la reserva moral de este mundo». Por lo tanto, no puede ni debe tratar de ser igual a este mundo. Debe ser distinto aun si le cuesta vivir solo, odiado por sus convicciones. Aun si le cuesta la vida misma.

CONCLUSIÓN

Mientras el Padre no ponga Fe en nosotros, mientras no seamos iluminados por la Palabra de Dios, no amaremos a Jesús más de lo que amamos este mundo. Seguiremos viviendo aferrados y dirigidos por la corriente de este mundo, evidentemente o no estaremos diciendo que odiamos a Jesús. Un punto más, el llamado de Dios para sus discípulos es a mostrar

Resta nada más preguntarte: ¿En que bando quieres estar? Con quienes le creen, aman a Jesús o con quienes dudan de Él, le odian y aman más este mundo? 

Mientras tú decides, yo me despido como siempre diciéndote: ¡haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible! Esto fue: Semillas de Fe. 

¿Cómo saber si Jesús es mi amigo?

 

En ‭Jn‬ ‭15:14 dice Jesús: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.”

Pregunta clave: ¿puedo decir que soy amigo de Jesús si no leo la Biblia?
Cuando digo: “yo soy amigo de Jesús” estoy afirmando que le amo como a mi amigo, que estimo sus consejos, que soy confiable para él y él es confiable para mi también. Pues Si soy confiable entonces me revelará todo cuanto me conviene saber.
Decir: “que amo a Jesús, porque asisto a una iglesia. O a través de actos fríos y autómatas que realizo semana a semana. O adivinando si lo que hago le agrada o no. O prestando un servicio en su nombre pero desconociéndolo a Él”, eso no es amarlo.
Entonces preguntémonos ¿Cómo sé si amo a Jesús y si soy su amigo? Él dijo: “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” Jn‬ ‭14:23‬.
Notemos el efecto dominó en estas palabras, si amo a Jesús, automáticamente guardo su palabra, y si la guardo lo siguiente es que el Padre me amará y estará permanentemente en mi vida, junto a Jesús. Entonces: Soy amigo de Jesús si amo Su Palabra. Si leo la Biblia, si la escudriño, si la creo y cumplo. Porque solo así todo lo que hagamos en su nombre tendrá verdadero sentido.
Por último, no podemos olvidar que solo en la Biblia una persona, cualquiera, sin importar si asiste o no a una iglesia, y principalmente si asiste, puede conocer la voluntad De Dios para su vida, y conocer de forma acertada a quien dice llamar amigo o llegar a serlo genuinamente.

Haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible.
Semillas de Fe

NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER Caso 1: El Rey Herodes (Conclusión)

En la primera parte de este articulo explicamos como se habrían de desarrollar cada uno de los casos de personajes que no vieron la Gloria de Dios ante sus ojos. Dijimos que utilizaríamos un bosquejo en cada caso para mantener un orden en cada uno de ellos. Señalamos el pasaje de estudio, identificamos a los personajes principales y secundarios, contextualizamos el escrito y vino cuál fue la situación que originó discordia en el rey Herodes. Ahora veamos, cuál fue la respuesta de los sacerdotes y del rey, así como también veremos la revelación de Dios en este texto y finalmente concluiremos nuestro primer caso.

Ceguera espiritual: respuesta negativa

Ni Herodes ni los sacerdotes fueron capaces de reflexionar ni por un momento en todos aquellos eventos incomparables. Respondieron negativamente ante lo acontecido. Por ello, si habría que hacer algún tipo de reproche ante su reacción negativa, en primer lugar deberíamos reprocharles a los sacerdotes. Porque aun cuando todo el tiempo tuvieron en sus manos los escritos que hablaban del Mesías, no fueron capaces de interpretar nada de lo escrito. No fueron capaces de reflexionar por un momento ante lo que los magos estaban diciéndoles. Quizás no dieron crédito a aquellos sabios de oriente. Quizás menospreciaron a estos hombres y pensaron que ¿cómo Dios habría de revelarles tal cosas a estos hombres paganos, y no a ellos quienes eran los teólogos judíos de su tiempo? Oyeron lo que aquellos hombres dijeron y no reflexionaron o cuestionaron sus palabras. No pensaron en la posibilidad que aquello fuera cierto. No tuvieron la capacidad de ver lo que Dios estaba revelando. Por eso repito, no hay peor ciego que quien no quiere ver.

Kelsey Grammer as Herod the Great, the Roman appointed leader of Judea during Jesus’ birth. He enacts an execution order in Bethlehem for all male children under the age of five based on a belief that one of these children will be the next King of the Jews.??(photo credit:  National Geographic Channels/Kent Eanes)

En segundo lugar, a Herodes hay que reclamarle no solo su incapacidad de comprender este evento majestuoso, sino la monstruosidad de su reacción. Tanta paranoia no es justificable desde ningún punto de vista. Tener que matar a tantos inocentes solo por el hecho de sentirse amenazado. Acaso no imaginó que un día habría de morir y que su trono sería ocupado por otra persona. Acaso no pensó que tarde o temprano algún emperador romano podría destituirlo. La acción de ambos personajes es reprobable. Tuvieron delante de ellos al Mesías esperado y no fueron capaces de verlo. Dios descendió a la tierra en forma corporal y ellos no lograron experimentarlo por su ceguera espiritual.

  1. Revelación divina

Por el contrario, los magos de oriente, pastores de la región y ángeles del cielo tuvieron la posibilidad también pero ellos si que fueron y se humillaron delante del Cristo recién nacido. Dios les reveló todo lo que habría de ocurrir y les dio la posibilidad de que lo experimentaran. Dios envió a su Hijo al mundo como parte de una promesa establecida mucho tiempo atrás. Incluso cuando aun ni siquiera se habían sentado las bases para la creación de este mundo, ya Dios había pensando en un plan para salvar a la humanidad de la esclavitud del pecado (Ef 1.3,4). Dios puso en un pesebre a su hijo mostrando humildad y sencillez. Con esa sencillez vino al mundo revelándonos que no habría de liberarnos con espada, o con fuerza o con guerras, sino con sumisión, con amor, con ternura y sencillez. Jesús hizo ministerio bajo el concepto teológico conocido como: “La misión desde abajo”. No vino con ínfulas o prepotencias a pesar de ser Rey. Vino al mundo renunciando temporalmente a la gloria del cielo, tomando forma de ciervo, en cuerpo de hombre para morir en nuestro lugar en una cruenta cruz (Cp. Fi 2.6,8). Dios reveló a su hijo pero no pudieron verlo.

  1. Aplicación personal

Quizás tu estarás diciéndote: “que bueno que no viví en aquellos días. Que bueno que no me ocurrió a mi lo que le pasó Herodes y a los sacerdotes. Porque de haberme pasado, no sé lo que habría hecho”. Ciertamente no estamos en aquella época, no estamos ante el nacimiento del Mesías, pero si estamos en una época en la que debemos decidir si creer o no. Estamos ante la posibilidad de decidir si reconocemos a Cristo como el Mesías libertador o no.

Piensa por un momento, sí tu no has hecho tu decisión por Cristo, pero constantemente pasas por una iglesia evangélica donde se esta predicando la Palabra de Dios, y haces caso omiso, te pareces a Herodes. Quien oyendo lo que estaban anunciándole decidió no creer. Si alguien te ofrece un Nuevo Testamento y lo rechazas, eres como aquellos sacerdotes que tuvieron en su mano la Palabra de Dios y no la recibieron y menos la entendieron. Dice el autor de Hebreos: Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, (He 1.2b). Dios sigue hablando, sigue anunciando que Su Hijo es el único medio para poder llegar a Él. Reflexiona cuantas veces te han invitado a que asistas a un servicio para jóvenes, o para adultos y tu simplemente has dicho, no muchas gracias. Piensa en cuantas veces alguien te ha presentado el Evangelio y tu respuesta es: no estoy preparado.

O quizás, si has “recibido el regalo de la Salvación”, pero en realidad no has experimentado verdaderamente a Cristo. Quizás un día hiciste una decisión pero no has vivido bajo su Señorío, entonces también para ti es aplicable este articulo, porque aun cuando pases tiempo en la iglesia, en reuniones, aun cuando hayas subrayado tu Biblia completamente, hayas ido a retiros, o conciertos, etc., posiblemente tus ojos espirituales jamás se hayan abierto. Debes someterte a Dios y suplicarle que te revele al Hijo, para que empieces a vivir una vida como a Él le agrada. Los sacerdotes tuvieron en sus manos la Ley pero no vieron a Cristo. Procura que esto no te ocurra a ti.

Por tanto te digo: hoy día el anuncio sigue vigente. Dios sigue llamando a personas para que vengan y se postren delante de Su Hijo. Dios sigue invitando a estudiosos como los magos, a personas sencillas como los pastores y a todo tipo de personas que están dentro o fuera de la iglesia, para que vengan y adoren al Hijo. Dios no esta pidiéndote que le traigas mas presentes a Jesús, o sacrificios, o que reputaciones basadas en obras buenas, tampoco esta pidiéndote méritos filantrópicos, no, Dios esta invitándote a que le ofrezcas tu propia vida a Su Hijo. Él hoy quiere que te arrepientas, que renuncies al reino de pecado en el que vives. Que te desligues de ese amo opresor que hasta hoy ha dominado tu vida para que seas guiado en amor y gracia por el Rey de Reyes y Señor de Señores que se llama Cristo. Bájate del trono del orgullo y humíllate ante Cristo el Redentor del mundo. No seas como Herodes que quiso aferrarse a un trono terrenal y menospreció el Trono Celestial de Jesucristo. No seas como aquellos estudiosos que aun cuando tuvieron delante de sus ojos la revelación de Dios no fueron capaces de ver. Cristo sigue vivo, así que no seas ciego, porque como hemos dicho: no hay peor ciego que el que no quiere ver. Me despido como siempre diciéndote: haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

 

NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER… Caso 1: El Rey Herodes (1ra parte)

En los artículos anteriores expusimos que cuando no queremos ver la realidad de nuestro entorno, ya sea familiar, laboral o ministerial, somos los mas ciegos de todos. Dijimos que nadie puede obviar de ninguna manera lo delicada que puede volverse una situación cuando los demás sufren por causa de nuestros errores. Tampoco nadie puede ignorar cuando hay problemas serios en su familia, y tampoco nadie puede ignorar que necesita hacer cambios en su vida ministerial ante los avances tecnológicos y las necesidades de la iglesia. También decíamos en los artículos anteriores que antes de poder reconocer todo lo que Cristo hizo y antes que podamos creerlo, necesitábamos entender que no podríamos lograrlo si no reconocíamos primero a Cristo como Señor y Salvador de nuestras vidas. Porque al hacerlo somos reconocidos como hijos de Dios y Cristo nos reconocerá un día delante de Dios. Que nos arriesgamos mucho cuando ignoramos estas verdades porque si Jesús no nos reconoce delante de Dios, nuestra eternidad estará condenada al sufrimiento.

Habiendo dicho esto, en el presente articulo veremos el primer caso de ciertas personas que no fueron capaces de ver y reconocer a Cristo como el Mesías esperado. Pero, para poder comprender de mejor forma cada uno de los casos que expondremos, manejaremos una estructura para todos ellos. El bosquejo será el siguiente:

  1. Introducción

Texto bíblico

  1. Los personajes

Breve contexto

  1. Situación de la discordia

Ceguera espiritual: Respuesta negativa

  1. Revelación divina
  2. Aplicación personal

Kelsey Grammer as Herod the Great, the Roman appointed leader of Judea during Jesus’ birth. He enacts an execution order in Bethlehem for all male children under the age of five based on a belief that one of these children will be the next King of the Jews.??(photo credit:  National Geographic Channels/Kent Eanes)

  1. Introducción

El primero de nuestros casos lo encontramos en los albores del primer Evangelio que aparece en nuestras Biblias, el Evangelio escrito por Mateo. El pasaje dice:

Entonces Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció en gran manera, y mandó matar a todos los niños que habían en Belén y en todos sus alrededores, de dos años para abajo, según el tiempo que había averiguado de los magos. (Mt 2:16) 

  1. Los personajes

Como en una obra teatral o como una película, existen personajes principales y secundarios. Cada uno juega un rol importante para darle sentido a la trama que se desarrolla. Quien escribe y proyecta una narrativa sabe que la participación de cada personaje, sea principal o secundario, hace que su historia cobre vida. En este caso están involucrados cuatro personajes. Tenemos por un lado a los personajes principales, el niño Jesús recién nacido y al rey Herodes, gobernador de Judea. Por el otro lado como personajes secundarios están los magos que viajaron de oriente a visitar a Jesús y a los principales sacerdotes, quienes servían al rey Herodes y le revelaron las profecías que hablaban del nacimiento del Cristo.

Breve contexto

A manera de un contexto breve, tengo que decir que esta historia se desarrolla en una época donde Herodes gobernaba Judea., Samaria y otras regiones palestinas. El imperio romano tenía bajo su dominio todo el mundo conocido. El tiempo del imperio helénico había sucumbido ante el poderío romano. Y Herodes el Grande había hecho todas las gestiones necesarias para convertirse en amigo de Roma y de esa manera alcanzar el poder. De Herodes se pueden decir tanto cosas admirables como también se pueden decir cosas lamentables. Por ejemplo, y para no ser tan extensos, Herodes fue conocido como Herodes el Grande, por su capacidad de construir obras arquitectónicas e ingenieriles en verdad maravillosas. El Templo de Jerusalén fue una de sus mas grandes obras construidas. También los acueductos y las villas romanas. Pero también fue reconocido por su crueldad. Los historiadores dicen que su hambre de poder llegó a tal punto que al sentirse amenazado por su propia familia, mató a su esposa y a uno de sus tres hijos. Tan cruel era, que incluso algunos decían: “es mejor ser un cerdo que ser un hijo de Herodes”. Es que en verdad Herodes no estaba dispuesto a correr ningún riesgo. Todo lo que amenazaba su poder, él lo quitaba de su camino. No se permitía la posibilidad de perder su reinado ni su ostentosidad. Él deseaba gobernar por encima de quien fuera, incluida su familia.

  1. Situación de la discordia

Digamos que en términos generales Herodes gobernaba con toda tranquilidad. Amén de los problemas rutinarios de las provincias a su cargo, Herodes estaba por así decirlo disfrutando de los privilegios de su reinado. Sin embargo, mientras todo ocurría con aparente tranquilidad, hubo algo que vino a romper con toda aquella paz imperante. Cuenta Mateo que ciertos magos de oriente vinieron a Jerusalén a buscar al Rey de los judíos que acaba de nacer. Vieron una estrella que fulguraba en el oriente, la siguieron hasta el lugar donde los condujo y llegaron con la finalidad de rendirle adoración (Mat2:1,2). Por supuesto, tal noticia cayó como balde de agua fría en el rostro de Herodes. Fue como si un terremoto sacudiera su cuerpo entero.

Imagino a Herodes cómodamente recostado en un triclinio, comiendo uvas, tomando vino y siendo atendido por esclavos, quienes se encargaban de resoplar sobre él, cuando de pronto, uno de sus siervos irrumpe y le da la noticia, ¡Pum! Herodes cae al suelo, la copa de vino que tenía en la mano se derrama sobre su vestido, casi se atraganta con una uva que recién había llevado a su boca y una mosca esta a punto de entrar en su rostro boquiabierto.

¿Cómo así? –es lo primero que se oye decir– vienen a ver al Rey que recién nació. Aquí el único rey soy yo –es la segunda oración que logra decir después de su asombro– pero Herodes no es tonto y no desconoce la relevancia de las profecías antiguas, al final de cuenta era edomita, y había crecido oyendo todo esto. Por ello de inmediato hace llamar a los principales sacerdotes a quienes tiene a su servicio para que le aclaren tal asunto. Estos sacerdotes eran personajes que conocían las profecías mesiánicas. Sabían que los profetas anunciaban que un Mesías, un Cristo, llegaría a Jerusalén. Ellos interpretaban La Ley, y servían como consejeros del rey en temas que involucraban la religión judía.

Al ser consultados, la confirmación no se hizo esperar, y tal como escribió el profeta Miqueas ellos le dijeron a Herodes: Y tu Belén, tierra de Judea, de ningún modo eres la mas pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un gobernante que pastoreará a mi Pueblo Israel (Mi 5:6). Herodes queda paralizado, las piernas le tiemblan, alguien le acerca un poco de agua, lo bebe y de pronto cobra compostura y en tono un poco cínico llama aparte a los magos, confirmó algunos detalles más y les dice: id y buscad con diligencia al niño; y cuando lo encontréis, avisadme para que yo también vaya y lo adore (Mt 2:6-7). Obviamente las intenciones del rey estaban lejos de ir y rendirle adoración al niño Jesús. Nada mas lejos de las verdaderas intenciones del rey Herodes. Por su mente jamás pasó la idea de postrarse delante del Rey Jesús. Todo lo contario, Herodes pensó que el niño Jesús debía ser quitado de su camino.

Los magos se fueron hacia Belén como les dijo Herodes, encontraron y adoraron al niño y antes de volver a sus ciudades de origen, fueron advertidos en sueños de parte de Dios para no ir a contarle nada a Herodes. Así que tomaron otro camino y no volvieron a palacio nunca más. Esta acción no cayó en gracia al rey, al contrario fue tomado como una afrenta seria que por supuesto ameritaba una reacción severa de su parte. La acción de los magos sacó la peor versión de Herodes, y es por ello por lo que mas se recuerda a este gobernante. Decidió matar a todos los niños recién nacidos. Todos los infantes menores de dos años de edad debían ser asesinados. Los de Belén y los de los alrededores debían morir. José y María por su parte ya habían sido advertidos del peligro que correrían, así que un ángel les dijo que debían salir de Jerusalén hacia Egipto y que habrían de volver luego que Herodes muriera. Herodes, al no conocer al verdadero Cristo, al Rey de Reyes optó por acabar con todas las posibles amenazas de su reino. Haciendo de aquel día uno de los mas dolorosos para el pueblo de Dios (Mt 2.13,16). Una profecía mas se cumplió por aquellos días. La profecía del profeta Jeremías quien escribió: se oyó una voz en Ramá, llanto y gran lamentación; Raquel que llora a sus hijos, y que no quiso ser consolada porque ya no existen (Jer 31.15). 

Esa fecha se conoce en el día de hoy como la matanza de los inocentes. Herodes no supo ver lo que delante de sus ojos estaba ocurriendo. Se sintió amenazado y actuó. Todo lo vio a nivel terrenal. No apreció la grandeza de aquel nacimiento. Herodes no pudo ver la revelación divina que acababa de acontecer tan cerca de él. Como hemos titulado esta serie: no hay peor ciego que el que no quiere ver. Y Herodes fue ciego ante lo que ocurrió en Belén de Judea. La situación de la discordia es entonces, la incapacidad de Herodes y de los sacerdotes de reconocer al Mesías esperado. Los magos vinieron a ellos, les contaron un hecho que Dios les había revelado. No dijeron de que forma, pero por su condición de observadores de los tiempos y conocedores de las culturas y por ser temerosos de Dios, tuvieron la posibilidad de ver y adorar al Dios verdadero encarnado y nacido a través de María.

En la segunda parte veremos la respuesta negativa de Herodes y los sacerdotes, la Revelación Divina, y aplicaremos todo lo que hemos descrito. Mientras tanto, haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible. 

Para referencias y entender de mejor forma esta serie observa lo publicado anteriormente.

NO HAY PEOR CIEGO QUE… (1era. Parte)

NO HAY PEOR CIEGO QUE… (2da. Parte)

Jesús exige una respuesta… El joven rico

«Jesús lo miró con amor y añadió: —Una sola cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme. Al oír esto, el hombre se desanimó y se fue triste porque tenía muchas riquezas.»
‭‭Marcos‬ ‭10:21-22‬ ‭NVI‬‬

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El mensaje sigue siendo el mismo: “una cosa te hace falta… Despójate y sígueme” la respuesta que seguimos escuchando también es la misma: “NO puedo. No soy capaz de dejar TODO o ESO que es el tesoro de mi Corazón. No estoy preparado”. Aún muchos prefieren irse desanimados porque lo que Jesus pide dejar les resulta demasiado. Todavía se puede ver a quienes dicen NO ESTOY LISTO y prefieren continuar haciéndose tesoros en la tierra. Aún vemos a quienes piensan que sus tesoros terrenales son más valiosos que los tesoros celestiales.

Qué fácil sería seguir a Jesús si no se tuviera que renunciar a este mundo. Si no hubiera que dejar lo que estorba nuestro andar con Él. Hay todavía quien cree que puede andar bajo los placeres del mundo y seguir a Jesús. Hay quien cree todavía que el Evangelio es vivir bajo los estándares del mundo y bajo la ética del Reino de Dios. Hay quien piensa que puede llamarse “cristiano” y vivir como el mundo dicta.

Por eso es triste ver a esos comerciantes de la fe que venden un “evangelio light”. Esos quienes le venden a las personas ese “evangelio” de lo fácil, de lo todo está bien, ese “evangelio” que no exige ni despojo ni arrepentimiento. Están ofreciendo un falso evangelio. Están vendiendo un reino que no es para nada el Reino de Dios. Un Reino que no se compra sino que se recibe por Fe en Cristo. Ese Reino en el que ni se paga indulgencia para perdón de pecados ni se exige obras para entrar en Él. Ese Reino al que se entra por la puerta estrecha, ese por el que se pierde para ganar, ese por el que se llora para recibir, ese por el que ser ultimo te hace ser el Primero. Ese Reino que pide a los que anhelan ser grandes, hacerse los más pequeños. Ese por el que los perseguidos por causa de Cristo los llama bienaventurados.

Cristo nunca ocultó que por este Evangelio habría persecución, angustia, dolor, o tristezas, o muerte. No lo hizo. Jamás le garantizó a quien le dijo “sígueme” que no sufriría. Al contrario dijo: en el mundo tendréis aflicción pero confiad que Yo he vencido al mundo. Por ello otro mensaje que no anticipe eso, no tendríamos la certeza de reconocerlo como de parte de Dios.

Por ello digo: Cristo siempre exige una respuesta o me sigues bajo mis estándares o te apartas con tu riqueza y tu desánimo. Te enamoras del Reino y vendes todo lo que posees o sigues considerando más valioso el tesoro que has acumulado en la tierra.

Cristo siempre exige una respuesta ¿cuál será la tuya?

Incongruencia cristiana

¡Generación de víboras! ¿cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. Mateo 12:34b

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Introducción

Incongruencia es la falta de correspondencia entre una cosa y otra. Es hacer algo que es contrario a lo que decimos. La incongruencia en el cristianismo moderno es que hablamos mucho pero hacemos muy poco. Predicamos tanto el Evangelio pero lo vivimos muy poco. La incongruencia entre lo que hacemos y decimos solo demuestra la falta de autenticidad de nuestra vida. Solo comprueba que existe un gran carencia de verdad en nuestras vidas. No nos hemos percatado que las palabras son menos eficaces que las acciones que realizamos cuando no coinciden unas con las otras.

La incongruencia de nuestro mensaje

Predicamos amor pero estamos viviendo en pleitos todo el tiempo, no logramos extender nuestra mano al caído, no somos capaces de ver la necesidad del hambriento y ni siquiera nos percatamos que a unos cuantos pasos de donde vivimos tenemos suficiente trabajo social que podemos hacer. Predicamos perdón y no somos capaces de perdonar, ni siquiera de buscar la conciliación. Seguimos albergando en nuestros corazones rencor, ira, venganza y amargura. No es congruente nuestros mensajes de esperanza si nosotros vivimos como sino la tuviéramos. No sirve de mucho decir que tenemos una relación con Jesucristo si nuestra vida refleja que ni siquiera sabemos quién es Él. Cada vez me convenzo mas que hace falta mas acción genuina que palabras bonitas.

Debe nacer de un corazón bueno

Siempre he dicho que nadie puede dar lo que no tiene y esto aplica muy bien a este pasaje. Porque Jesús pregunta ¿cómo pueden hablar lo bueno siendo malos? En otras palabras, Él les esta diciendo, cómo pretenden que yo les crea lo que están diciendo si yo se muy bien quienes son ustedes. Yo les conozco como son en realidad, lo que hay dentro de su corazón. Yo se perfectamente que ustedes no son sinceros, no son auténticos. Yo se que dentro de ustedes no existen buenos sentimientos. Por eso tiene razón al decirles víboras, porque sus actitudes son despreciables, son repugnantes, son reprobables y asquerosas. Quieren engañarme con sus artimañas, con sus juegos astutos. No olvidemos que Jesús conoce lo que abunda el corazón habla la boca.

De un corazón que esta lleno de pudrición no puede salir un buen aroma. Todo lo opuesto, de un corazón así solo puede salir olor a putrefacción, pestilencia. Imagina este cuadro, una persona falleció trágicamente en un accidente, tu viste como su cara quedó lastimada, casi irreconocible, pero cuando estas en su funeral y el cuerpo ya esta preparado, está tan bien maquillado que sus golpes son casi imperceptibles, sin embargo, aunque este muy bien maquillado él sigue estando muerto, y en cuestión de horas, la descomposición de su cuerpo provocará olores nauseabundos. Entonces lo mismo sucede con las personas que quieren aparentar, están tan bien maquilladas pero por dentro ya todo se esta corrompiendo, se esta descomponiendo y por lo tanto de su interior no puede salir algo bueno.

No podrán jamás hablar de vida si están muertos por dentro. No podrán hablar de amor si no pueden amar a quien los ha herido. No podrán hablar de perdón sino pueden perdonar ni la falta mas pequeña. Nadie puede por mas que quiera hablar de Cristo si Él no esta dentro de su corazón. No puede hablar de Dios porque no le conoce. Una persona que dentro de sí no tiene sano su corazón no puede pretender sanar a otro. Una persona que no ha sido liberado de raíz, desde adentro del pecado, no puede hacer lo bueno. Simplemente no puede, porque como dice en el verso anterior, el árbol bueno da fruto bueno, pero el malo jamás puede dar un buen fruto porque desde la raíz el árbol es malo. Por mas que se afane el que tiene raíz mala en dar fruto bueno, no podrá. El buen fruto nace de arboles que tienen raíces limpias, puras, sanas.

Abundancia del corazon

Lo que abunda en el corazón

 ¿Quieres conocer cómo es una persona? escúchala hablar, observa como se comporta y mira cuáles son sus obras. Si habla solo de futbol es porque la mayor parte del tiempo pasa viendo, jugando o leyendo de futbol. Si habla solo de telenovelas pues ya sabes cuales son sus pasatiempos. Si habla solo de tecnología pues por ende también ya sabes lo que es su pasión, si una persona solo habla de pornografía, sexo, y cosas de ese tipo pues ya sabes de que se esta llenando su vida. Por lo que habla una persona se le puede conocer quien es. Por lo que hace también, porque cuando no hay verdad en la vida de una persona puede decir que él es un sin fin de cosas pero su ser lo empujará hacer lo que en verdad es. Una persona puede llegar a fingir muy bien y por mucho tiempo, pero tarde o temprano sus frutos malos demostrarán quién es en realidad. Lo que se es naturalmente, naturalmente se hace. El hombre se compone de 90% de lo que es y 10% de lo que hace. Entonces las cosas malas se hacen naturalmente porque es lo que la persona en realidad es.

compartiendo el evangelio

La otra cara de la moneda, si alguien solo te habla de Dios, te cuenta los textos que ha leído en la Biblia y que le han impactado, o si te habla de lo mucho que Dios ha hecho con él, de cómo lo rescató Dios, de lo que era antes y lo que ahora Dios le permite ser, si una persona te habla con pasión de cuantas bendiciones ha descubierto en la Biblia, y lo extraordinario que es Jesús. Si esa persona te cuenta lo que mas le impactó del sermón del domingo, si te cuenta alguna de las enseñanzas que aprendió de Jesús en la Biblia o si todo el tiempo te esta hablando de lo maravilloso que es ser cristiano, entonces esa persona también esta demostrando quien es y que es lo que mas le apasiona y que es lo que mas abunda en su corazón. Pero no bastaría solo con hablar, sino que además de hablar esa persona debe mostrar con hechos que es gentil, amoroso, servicial, cumplido, si esa persona todo el tiempo esta procurando la comunión entre los demás, si siempre tiene una palabra de sabiduría, si esa persona también demuestra con hechos que no reacciona igual a todos cuando hay injusticias laborales, si ves que comparte con el necesitado, si ora por los que lo ofenden, entonces sabrás quien es él en realidad, entonces habrá una realidad respaldada con hechos. Sus palabras serán congruentes con lo que día a día él vive. Demostrará que la raíz esta sana porque esta sembrado en buena tierra.

Cuatro Semillas de Fe para erradicar la incongruencia cristiana.

 

  1. Ser sanados, Jesús es el único que puede sanarnos de raíz. Él puede cambiar nuestra naturaleza pecaminosa a una naturaleza santa. Para dar buenos frutos necesitamos que Dios, quien es el labrador, nos limpie de toda impureza. Jesús puede limpiar nuestro corazón de cualquier plaga que lo este contaminando, darnos vida abundante, para que nuestro corazón hable abundantemente de Cristo.

 

  1. Leer su Palabra, dejar que todos los días la Palabra de Dios nos colme de bendiciones. Para hablar abundantemente lo bueno debemos nutrirnos abundantemente de lo bueno. Porque una vez sanada la tierra se debe nutrir bien para que la raíz se mantenga sana. La Palabra de Dios es el alimento ideal para mantener un corazón limpio. Y si rebosa nuestro corazón de la verdad Bíblica naturalmente hablaremos de ella.

 

  1. Permanecer en Jesús. Nada podemos hacer separados de él. Caminar con Jesús todos los días, seguir su ejemplo, andar como él anduvo, vivir como él lo hizo. Ese es el resultado de un corazón colmado de Palabra de Dios. Dios produce en nosotros tanto el querer como el hacer.

 

  1. Pedir la dirección del Espíritu Santo, quien mejor que aquel que escudriña el corazón de Dios para guiarnos a toda verdad y justicia. Él pondrá en nosotros lo que habremos de hablar. Él purificará nuestro corazón para que hable nuestra boca.

Y como siempre haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible. 

NO LO RECONOCIERON (Juan 1:11-12)

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Un día una Laurita hizo un largo viaje para llegar al pueblo vecino donde estaba la estación del tren. Debido a que, Emma, la hermana mayor volvía a casa luego de haber estado por varios años ausente. Pues desde muy pequeña, sus padres la mandaron a estudiar a otra ciudad.

Todos estaban emocionado por el regreso de Enma, al punto que, por muchas semanas en la casa de aquella familia no se hablaba más que de su regreso.  La emoción les invadía a todos, especialmente a aquella Laurita. Cuando finalmente llegó ese día, la niña estaba muy feliz, emocionada, e impaciente. Cuando el tren hizo su aparición, todos los que aguardaban expectantes por sus familiares y amigos se volcaron a las puertas en busca de ellos, de la misma forma que lo hizo la familia de Laurita.

De pronto, una joven desconocida se acercó a la familia de Laurita, quienes de inmediato la abrazaron y besaron. Cuando finalmente la soltaron Emma se acercó a la pequeña niña pero esta rechazó, tanto el abrazo como el beso que Enma intentó darle. Corrió despavorida hacia la mamá y le preguntó: ¿quién es esta señorita? ¿por qué no vino Emma? todos dieron una carcajada ante la pregunta inocente de la pequeña Laurita.

La niña simplemente no había conocido a su hermana Emma, probablemente  porque en su mente la imagen de su hermana era distinta, o quizás porque esperaba ver a la misma niña que había salido de casa. Sea por una o por otra razón, lo cierto es que el concepto que se había formado en su mente de la niña que salió de casa no le permitía reconocer a su hermana que volvía años después.

La Biblia dice en Juan 1:11-12, que: a los judíos, los hermanos, los compatriotas de Jesús les pasó algo similar también, el texto dice:

«A los suyo vino, y los suyos no le recibieron. Más a todos los  que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios». 

Por siglos se habló de la llegada de un Mesías, los judíos lo idealizaron como un caudillo, un revolucionario, un Rey montado a Caballo que llegaría para librarlos del imperio opresor. El concepto que tenían del Mesías esperado difería considerablemente de lo que vieron en Jesús. Un hombre que en lugar de ser guerrero era pacifico, que predicaba del arrepentimiento, llamaba a sus seguidores al amor y a la piedad. Que había nacido humildemente y se reunía con todos aquellos que eran despreciados por las mayorías. Sin embargo, ello no pudieron verlo por los mismos preconceptos que tenían acerca del Mesías. Sus ideas no les permitieron ver a Jesús como el Mesías.

Pasó antes, como ocurre también hoy, donde no pocos son los que por sus propios conceptos  no pueden ver a Jesús. Conceptos que por cierto son muy a conveniencia, y que les impide ver al Jesús de la Biblia. Les obstaculiza la mente y el corazón de tal manera que no pueden ver Salvador que puede librarlos de las garras del pecado y del castigo eterno. En vista de ello, quiero sembrar la siguiente Semilla de Fe en la buena tierra de tu corazón.

Semilla de Fe: PODEMOS CONOCER A JESÚS, UNICAMENTE A TRAVES DE LAS ESCRITURAS.

Para conocer a Jesús, debemos eliminar todo pre concepción que tengamos acerca de Él y dirigirnos hacia las Sagradas Escrituras. No hace nada más que ir a ellas. Ya que, como siempre digo: de pasta a pasta la Biblia revela al Mesías Redentor. A su obra salvífica, a su Poder Redentor, Su Ministerio de reconciliación con el Padre Celestial. No existe ninguna otra forma mejor que ir al Corazón de Dios revelado en la Biblia.  Y puedo asegurarte con plena seguridad y confianza que: una vez que Dios te revela al Hijo, encontrarás a Jesús, alcanzarás la Vida Eterna en su amor. Tal y como consigna Juan 17:3: «Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien Tú has enviado». Por tanto, busca a Jesús mientras puede ser hallado.

Mientras tú lo haces, yo me despido como siempre diciéndote: ¡haz tú lo posible y deja que Dios haga lo imposible! esto fue: Semillas de Fe.

Perfeccionando a los santos

No sé tú, pero a mí me disgusta ver que alguien no haga bien su trabajo o peor aun que no lo haga como debe hacerlo. Por ejemplo, si hablamos de seguridad me molesta que no la tengamos. Los delincuentes entran y salen de la cárcel como si fuera su casa. Nuestro sistema esta mal. O que pasa con nuestros queridos diputados por ejemplo, ganan un platal y si quieren van a trabajar y si no sienten que el día es apropiado, no llegan o disuelven las reuniones. Cualquier día o semana es ideal para viajar o vacacionar. Y así podría citar un sin fin de ejemplos, para sostener que es molesto ver que alguien no esté desarrollando su trabajo como se esperaría.

Pero que pasa con la iglesia cristiana de hoy. ¿Estará haciendo bien su trabajo? ¿Será que esta desarrollando la obra como Dios le ha pedido que lo haga? ¿Estará realizando lo establecido en la gran comisión? En este punto creo que lejos de molestarme me entristece, porque gracias a que hemos dejado de hacer una buena labor discipuladora, muchos hermanos han crecido mal formados. Existe mucho analfabetismo bíblico y teológico. La razón por la que muchos creyentes hoy no se han comprometido mas con la obra es porque desconocen al Señor de la Obra. Soy un convencido que uno de los puntos medulares de la gran comisión es: hacer discípulos. Es hacer  verdaderos seguidores de Jesús, comprometidos en seguir con el efecto multiplicador. Creyentes instruidos en la Sana Doctrina, dispuestos a llevar las buenas nuevas de Salvación a otros. Preparados para presentar defensa ante quien lo pida. Creciendo en amor, humildad y buenas obras. Deseando cada día parecerse mas a su Maestro. Anhelando crecer en fe y mansedumbre.

discipulado

Pablo en la carta a los Efesios nombra a los encargados para realizar este trabajo y también menciona cual es el propósito de llevar a cabo esta obra. Pablo dice de Cristo:

 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

 Cristo capacitó a un grupo de hermanos a través de distintos dones para que perfeccionen a Su Grey. Es decir que la tarea fundamental de quienes dirigen una iglesia hoy día es perfeccionar a los miembros de una iglesia. Perfeccionar proviene de la palabra griega katarismós que tiene el sentido de reparación para reutilizarse. También da la idea de componer, organizar, y equipar. William Barclay dice que esta palabra tiene una connotación de ajustar o habilitar algo para un propósito determinado. La iglesia debe restaurar a sus miembros, equiparlos, organizarlos y habilitarlos para un fin específico, el ministerio o servicio. Ves, el efecto multiplicador, perfeccionados para perfeccionar.

 Otro propósito es edificar a la iglesia es decir hacer una bloque monolítico de ella, formar parte  de un todo. Ser iguales en cuanto lo que somos, sabemos y conocemos. Como ingeniero te digo que Todas las partes de un edificio son planeadas y consideradas para  que funcionen perfectamente y brinden un servicio adecuado a quienes van habitarlos o utilizarlos. Bueno la idea de Pablo es que la iglesia llegue a ser una construcción bien hecha, que forme parte de un todo, el Cuerpo de Cristo. Qué seamos un todo en cuanto a nuestra fe y conocimiento de Dios. Esta es una de las grandes deficiencias de muchos hermanos hoy día, su falta de fe y poco conocimiento de Dios. Cristo espera que los encargados de discipular a otros lo hagan enseñando la Palabra de Dios por medio de la cual viene la Fe. Que conozca cómo es Dios y que espera de ellos. En tiempos en los cuales hay tantas filosofías y falsas enseñanzas es necesario que los creyentes estén bien cimentados en las verdades bíblicas.

 Esta labor es ilimitada, no es de un tiempo corto o como un curso de 6 meses. El aprendizaje debe ser continuo hasta un punto específico. Hasta que la iglesia alcance la medida de la estatura de la Plenitud de Cristo. La iglesia debe estar en constante instrucción. Creciendo en conocimiento. Y eso es precisamente lo que hemos dejado de hacer, no estamos instruyendo a nuestros hermanos. Muchos incluso desconocen los fundamentos básicos de la fe. Desconocen las doctrinas elementales que todos se supone deberíamos saber. Hemos dejado de capacitar y por eso hemos dejado de crecer espiritualmente. No nos estamos pareciendo a Cristo porque no lo estamos conociendo bien. Muchos templos están llenos  pero los hermanos están vacíos dentro de sí. Pablo dice que es necesario capacitar a los hermanos:

 Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error.

 Has visto cuantas denuncias se hacen en internet por causa de muchos falsos maestros que enseñan cada cosa tan vergonzosas. O cuantos hermanos tienen unas ideas tan descabelladas sobre lo que es la fe, Cristo, o Dios. Pablo está enseñando que no debemos ser niños de pecho, que son llevados a cualquier lugar. Que acepta todo lo que se les da a conocer. Qué no razonan, no analizan y tampoco reflexionan. Muchos seudo cristianos usan artimañas para obtener de los miembros de sus iglesias todo el dinero que quieran, los engañan a base de artimañas, estrategias y ellos dicen amén a todo. ¿Has leído que ahora muchas instituciones están de acuerdo con los matrimonios homosexuales?  Muchos no tienen una opinión al respecto porque no saben si esta bien o mal. Leía la noticia de un cantante gay muy famoso, que dijo que la Biblia no tiene autoridad para decidir si es lícito o no el matrimonio homosexual, y me consterna porque sino tenemos una postura clara y definida, entonces si que estaremos en serios problemas, porque esto cada día estará mas presente en nuestras sociedades. Eso es de lo que nos quieren prevenir que no caigamos en tantos errores por el simple hecho que desconocemos la Verdad.

Pablo lo contrasta al decir que el cuerpo debe ser enseñado para seguir la Verdad en Amor, que necesitamos crecer sanamente, bien concertados, unidos, ayudándonos mutuamente según la función de cada uno. No dejemos de hacer la obra que se nos ha encomendado, hagamos bien nuestro trabajo porque tenemos una gran responsabilidad delante de quien nos ha dado los Dones. Instruyamos a la iglesia, hagamos bien nuestra labor. Enseñemos para que luego otros enseñen. Hagamos discípulos para que luego estos discipulen a otros. El amor dice Colosenses es el vínculo perfecto y por lo tanto es lo que ayudará a que todos nos ayudemos mutuamente, el amor a mis hermanos, el amor a mi Ministerio y sobre todo el amor a Jesucristo. La iglesia que no este haciendo buenos discípulos simplemente no esta realizando bien su trabajo. Necesitamos estar conscientes que no importan los números, las estadísticas, lo importante es que cada uno entendamos que necesitamos crecer cada día hasta parecernos mas al Señor.

 Como siempre Haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.

 Acá dejo un video que muestra mas de ese efecto multiplicador del que estoy hablándote…

¿Es mi oración genuina o hipócrita?

redes-sociales1Que populares se volvieron las redes sociales en nuestra generación. Como decían los abuelos, en mis tiempos no había nada de eso. En pocos años se han vuelto tan escandalosas las redes sociales que nos sorprende todo lo que podemos aprender y conocer de las personas. Tan populares y necesarias son que es casi imposible imaginar un mundo sin redes sociales. Por las redes sociales, muchos nos hemos vuelto escritores, poetas, modelos de pasarela, fotógrafos, periodistas, críticos, estadistas, humoristas, vendedores, e incluso hasta famosos por nuestras publicaciones. Existen personas que publican datos muy interesantes pero otros solo ruido (como dice un amigo: Rodrigo Mejía).

 Otros se han vuelto tan creativos para sacarse sus fotos que nos dejan con la boca abierta, en moto, en carro, en un árbol, selfie extremocon mascota, sin mascota, en avión, bebiendo licor, practicando deporte… en fin, las redes sociales, y específicamente el Facebook ha hecho que conozcamos mas acerca de las personas que antes ni acceso teníamos a ellas y también ha provocado que muchos hayan perdido la timidez de mostrar parte de sus vidas que antes no se habían atrevido a hacer. Lo que antes no podrías enterarte de tus amigos o conocidos, hoy son ellos mismos quienes se encargan de hacértelo saber. Hoy conocemos mas de sus gustos, sus pasiones, sus familias, sus preferencias y sus miedos. Cada día podemos saber hasta de lo que otros se comen, lugares que visitan y personas con las que andan, el nombre de la mascota, la marca de la ropa que les gusta usar, si se compraron un nuevo celular, o un auto, etc., la lista es interminable.

 Por alguna razón todos queremos que otros se enteren de quienes somos y lo que hacemos. Queremos que otros sepan mas acerca de nosotros, aunque a veces nos decepcionamos porque la realidad es que a muchos no les interesa nada de nosotros. Estamos dentro de su grupo de amigos pero no les interesa nuestras publicaciones. Si mis conceptos no están mal diría que a esto se le llama: Libertad de Expresión. Somos libres de publicar lo que se nos antoje. Aunque aprovecho a decir que no debemos perder de vista que nuestras publicaciones por mas libertad que tengamos de hacerlas no deben perseguir dañar a nadie. Pero ¿qué tiene que ver todo esto con el titulo de mi articulo? ¿Qué tiene que ver mis publicaciones con orar y no ser hipócritas?

 La respuesta, tiene que ver mucho. Porque en esta publicación quisiera corregir una practica que pienso no estamos haciendo bien, la oración. Comúnmente decimos que orar es hablar con Dios y que los cristianos tenemos una relación “personal” con Dios. Si unificamos estos dos conceptos entonces podríamos decir que la oración es “un diálogo personal, intimo y directo y que se da únicamente entre Dios y yo”. Jesús lo enseñó a sus discípulos, que también eran sus seguidores y amigos de esta manera:

 Y cuando ores, no sean como los hipócritas, porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa (Mateo 6:5).

La oración de los hipócritas

 Hipócrita es una persona que finge ser alguien que no es. Es un farsante, que actúa de acuerdo con el grupo de personas con quien se encuentre. Que siempre lleva puesta una mascara para no mostrarse tal cual es. Un impostor que ocupa un lugar que no le corresponde. Simulador, que insinúa que esta realizando algo con piedad pero sus intenciones son otras.

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En el pasaje, a los hipócritas les gusta orar de pie en los lugares de reunión, no solo gustan hacerlo, dice Jesús que aman hacerlo, lo disfrutan tanto que hasta en las esquinas de las calles procuran hacerlo. La gente en ese tiempo al ver que una persona se ponía a orar de pie en las sinagogas o en las calles se amontonaban para observarlos. Y quienes oraban se hinchaban de orgullo al ver las multitudes, extendían sus oraciones por varios minutos para que la gente hablar de lo piadosos que eran. Ver un numero de personas juntas era un buen motivo para pararse e iniciar a orar. Sin publico no había oración. Por eso dice Jesús que lo hacían para: ser vistos de los hombres. La motivación de estas personas no era hablar con el Padre, ni cultivar su relación personal con él y menos deseaban mostrarse delante de Él tal y como eran. Lo que deseaban, mejor dicho anhelaban eran las alabanzas de las personas hacia ellos.

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 Ahora bien, si tomamos todo esto, lo aplicamos a nosotros y específicamente a nuestras oraciones publicadas en Facebook o en otra red social, pregunto ¿no seremos tan hipócritas como aquellos? Por supuesto que si. Porque estamos orando en publico, frente a un sin fin de amigos, conocidos que ven nuestro muro. Estamos pretendiendo que otros piensen que somos muy piadosos por las oraciones que hacemos. Estamos deseando recibir muchos likes por lo que según nosotros le estamos diciendo al Padre. Estamos queriendo la alabanza para nosotros y no para el Padre Celestial. Somos hipócritas porque en realidad dejamos que otros vean lo que no deberían ver. Que sepan lo que no deberían saber. Repitiendo el concepto anterior: “un diálogo personal, intimo y directo y que se da únicamente entre Dios y yo”. No para ser visto, no para ser expuesto ante otros, personal e intimo. No lo digo yo, lo dice Jesús, ve lo que dice en el verso 6 de Mateo 6.

 Más tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que esta en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

 La oración genuina

 Notas la diferencia, mientras los hipócritas lo hacen en publico, Jesús nos manda que nosotros lo hagamos en un lugar donde usualmente no podrán vernos los demás. De las casas el lugar mas privado es la habitación. Ahí solo tengo acceso yo y a quien yo se lo permita. Si cierro la puerta con llave y solo yo tengo llave, nadie puede entrar en mi habitación. Eso es lo que Jesús esta enseñándonos, cuando oremos tengamos un lugar intimo, privado, donde nadie mas pueda ver y oír lo que estamos hablando en privado con el Padre. Hay cosas que le digo a Dios que me dan vergüenza decírselas, porque confieso mis pecados delante de Él, pero como se que tenemos una relación intima me atrevo hacerlo, pero esas cosas muchos no deseamos decírselas a otros y menos podríamos confesarlas. Encerrado en tu habitación tu tienes la capacidad de ser genuino, no hipócrita porque a Dios no podemos engañarlo jamás. En tu habitación estas solo tu y Él, no puedes usar mascaras, no puedes fingir, no puedes pretender poner una cara y ser otro porque Él conoce hasta lo mas íntimo de tu corazón. En tu lugar privado tienes oportunidad de ser tal como eres, sin dobleces. Cuando publicamos nuestras oraciones por las redes sociales no tendrán ningún eco, ni trascendencia, porque para empezar Dios no tiene redes sociales. Y luego porque estamos violando la enseñanza dada por Jesús, “la oración en privado”.

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La oración que debemos practicar

Un hermano dijo: se nota cuando una persona ha orado, que su semblante lo delata. Me gusta pensar que a eso se refiere la recompensa en publico de la que habla el pasaje. Sin necesidad de mostrarle a los demás tus oraciones ellos sabrán por tu estilo de vida que eres un hombre de piadoso y de oración. Que no necesitas decirle a otros que oras muchos, que te levantas a las cuatro o cinco de la mañana a orar. O que dedicas horas para hacerlo, ellos lo notaran al ver la medida de fe que tienes. Lo sabrán también cuando vean la manera en que enfrentas las circunstancias adversas de la vida o cuando vean cuanto dependes de Dios en todas tus cosas. Ellos verán cuan agradecido vives por las bendiciones que has recibido. Las personas que oran en secreto no deben decirle a nadie mas que su Padre inclina su oído a ellos y que esta atento al clamor de ellos, todos lo notaran.

scale.phpPor ello de acá en adelante te invito a que no publiques tus oraciones en tus redes sociales para que no seas igual que los hipócritas que gustan de ser vistos por los demás. No violes esa intimidad con tu Padre Celestial. Habla solo con Él porque al final es el único que te escuchará sin juzgarte, te ayudará en tus circunstancias y responderá de la manera mas sabia. No se avergonzará de las cosas que le confiesas y mas aun se alegrará al ver cuanto quieres depender de Él. Estas agradecido pues di simplemente que estas agradecido por la respuesta de Dios, testica la respuesta si gustas pero previamente habla primero con el Padre. No estoy en contra de que testifiques a otros que Dios ha respondido o te ha permitido lograr algo importante en tu vida pero eso es muy distinto. Testifiquemos del amor de Dios y su cuidado pero no oremos en las redes sociales porque repito será una oración hipócrita.

Y como siempre haz tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.